lunes, 19 de diciembre de 2022

Los miedos.

Por: Israel Rojas Fiel.


Hay quien desde pequeño
siente miedo si apagan las luces.
Hay quien si se acomoda, 
le mata de miedo montar autobuses.
Hay quien por miedo a la altura, 
no se asomaría por esa ventana.
Hay quien aborta seis veces, 
pero le da miedo y pavor una rana.

Hay quien abulta sus bíceps, 
pero si le gritan, responde con brincos.
El que tiene cien millones 
y tiene terror a quedarse con cinco.
Hay quien al borde de un sueño
solo el miedo le detiene.
Y hay quien le tiene miedo
a la única vida que tiene.

(Ajá, a la única)

Y hay quien le tiene miedo
 a la única vida que tiene.

(No hay más que una)

(Cuidado)

Unos temen a la vejez,
otros a las canas del mes.
Hay quien teme hacer un podio,
pa'l odio al revés.
Hay quien siente escalofríos, 
con lo que no conoces.
Bocas temen y se hacen las ciegas,
hay ojos con voces.

Hay quien teme que le rocen
las maneras de otros,
y hay quien no sé por qué razón 
teme perder sus votos.

De nene: uno le teme al coco
y sus historias,
y algunos con los años
se enferman de locofobia.

Hay quien teme y habla mal
de la codicia ilegal,
y trafica más mocos 
que un pañuelo de hospital.

Hay quien se atemoriza
cuando entra en su cerebro
la información de su hija
va a casarse con un negro.

Hay quien le teme al deshielo
y a la guerra nuclear.
Hay quien le teme a Van Van 
porque no sabe bailar.

Hay quien le teme a los árabes, 
a los chinos, a los judíos.
(Voy echando que esto 
de rapear no es lo mío)

Hay quien de veras le teme
a que la gente piense diferente.
Hay quien se pone nervioso 
si los artistas se ponen valientes.
Hay quien su gran pesadilla 
es que un amigo le coma a la novia.
Hay quien le teme a un país 
desde el Río Bravo hasta la Patagonia.

Hay quien le teme a que el tiempo
se trague toda su belleza.
Todos temen a la muerte, 
pero hay quien más teme
a perder la cabeza.
Hay quien le angustia y perturba
el tamaño de su pene.
Y hay quien le tiene miedo
a la única vida que tiene.
Y hay quien le tiene miedo
a la única vida que tiene.

Hay quien hace girar su güira 
entre mentiras, y mira lo real con pavor.
Hay quien a que lo pongan a lo oscuro 
morir como un traidor.
Hay quien es presa del temor 
a que vean se hizo malo,
más temen más, que decir más 
por el abismo de su estómago.

Hay quien teme a decir lo que piensa. 
En contra suya lucha,
pero piensa tan alto 
que todo el mundo lo escucha.
Hay quien tiene el don de la creación
y la mediocridad ajena
lo premie a quien llama buena.
Se pudre en la lucha.

Hay quien teme a ser libre, 
hay quien teme al precio.
Hay quien teme a las mentes 
abiertas, hay quien teme al Necio.
Hay quien el miedo a la muerte 
lo controla (lo controla).
Unos temen a la vida 
y otros a que sea una sola.

Hay quien le teme al rapero 
porque se expresa de forma muy brusca.
Hay quien gana más dinero 
de lo que realmente en la pincha se busca.
Hay quien la política dice que no le gusta, 
pero le entretiene.
Y hay quien le tiene miedo 
a la única vida que tiene.
Y hay quien le tiene miedo
 a la única vida que tiene.

No te le encarne a reencarnar,
Carnal, cambia de canal,
que eso se ve súper mal.

Y hay quien le tiene miedo a la única vida que tiene.

Porque no le conviene.
Porque nunca va y viene.
Porque no le entretiene.

Y hay quien le tiene miedo 
a la única vida que tiene.

Hay quien tema a que no le teman
a escribir un tema.
Temen a temer, a tomar sin timar un lema.

Y hay quien le tiene miedo 
a la única vida que tiene.

Y hay quien nada más lo huele
y grita que le duele,
siente que le hiere.

Y hay quien le tiene miedo
 a la única vida que tiene.
Y hay quien le tiene miedo
 a la única vida que tiene.


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domingo, 18 de diciembre de 2022

¡Argentina Campeona! Latinoamérica llora de alegría.


 



Esto es ser autocrítico y lo demás es canillí: 

"Podía haber atacado el primero también, me tiré mal" 
Dibu Martínez... en su primera entrevista como Campeón Mundial





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sábado, 17 de diciembre de 2022

Memorias del tíovivo I

 



“Ahondan miedos, Giordan; revuelven incertidumbres, cercenan tus crónicas, sacan de contexto tus palabras y las vuelven en contra de tu honradez intelectual. Le hacen ver a tus amigos que peligran a tu lado, y a tu hija que no valió  la pena la expusieras al escarnio social en plena adolescencia, que tus conversaciones son como virus y tus sueños, plagas destructoras de su status y del futuro irredento y luminoso, que ya no tienes derecho a construir con sinceridad y sin doble moral”. 

Frente a nosotros, varias docenas de manzanilleros se arremolinan a la entrada de un mercado de alimentos. Intentan comprar latas de leche condensada rebajadas a casi dos tercios del precio habitual: “¿Será que están próximas a vencerse o que se dieron cuenta de que era un atraco?”, comenta la de la bufanda roída. 

 Al Amigo no le interesa la mordacidad de la anciana, ni la discusión en la cola. Él necesita toda mi atención para cumplir su cometido profiláctico. Y se la otorgo en aras de los muchos años de anhelos frustrados, y la enorme cantidad de ron Pinilla que hemos consumido juntos:

“¿Acaso no ves que te tienen cercado y que, poco a poco, sin que puedas evitarlo, te apresarán  en tu propia tripa retórica, y serás el desecho sanguinolento de tus  luchas infructuosas?   En unos meses, tal vez unos pocos años, serás sólo aquel tipo incómodo y obsecado que, atacado por su propio sistema inmunológico, se fue quedando únicamente en compañía de sus ulceraciones espirituales”…

“Los que aun se dicen tus amigos,  debatirán dentro de muy poco si verdaderamente eras talentoso y honesto o si eras un arribista más, que usaba la cobardía y la resistencia al cambio de quienes te rodeaban en la ciudad, y las nostalgias  y recuerdos de los que te aupaban en la red para alimentar un ego torcido, después de tantos años de vivir del sesgo y la manipulación en la radio”. 

Finalmente la anciana compra sus dos latas de leche condensada –las que le tocan, para evitar el acaparamiento-, y yo trato de desprenderme del Amigo. Le  cuento que, hasta la noche en que mi madre murió,  creía que el dulce de la leche enlatada era lo que más me gustaba los domingos durante la etapa de escuela en el campo, que sólo aquella navidad triste supe que era el beso de mamá. 

El Amigo tiene que cumplir con la tarea a él encomendada: “¿Leíste La Historia de mi  Vida, de Leonardo Padura, Giordan? La leíste, sí, y sabes que están por todos lados, no debido a la paranoia distópica de Orwell, no hace falta tanto, sino por nuestras propias temores y suciedades, sobre todo los tuyos, Giordan… Porque lo saben todo, todo, les basta con leerte para saberlo: que alguna vez te aterraron los ratones y que las fobias nunca curan por completo, que te tortura la inconformidad con lo que escribes y te consideras un matemático que se traicionó a si mismo, y saben que el fantasma del alcoholismo siempre ha acechado a tu familia, y hasta que nunca te venderías, y te molestan tanto las traiciones que te hacen perder el control, hasta eso saben, aunque con cada llamada telefónica o conspiración en tu contra, sustenten lo contrario, y le aseguren a todos que te has declarado independiente, como si pretender la libertad a cualquier costo no fuera tan perjudicial como amordazarla con la censura". 

Francamente, ya el tipo se está volviendo impertinente. Me  recuerda una película en la cual la Stassi hace que un alter ego de Brecht se lance delante de un auto. , Que si Virgilio Piñera se estaría suicidando al levantarse en la biblioteca nacional y confesar sus temores o Heberto Padilla se hubiera salvado con un mea culpa mas convincente:  “Y tú no eres Virgilio, ni Lezama, ni mucho menos Titón, y nadie te va a grabar un documental cuando te mueras ahogado en tus empeños y olvidado por los que ahora te alientan para satisfacer sus demonios lejanos”.

Y así el Amigo se aleja lento de frente al centro multiservicio de ETECSA de Manzanillo. Es un hombre de estatura media, piernas y glúteos exagerados para su sexo. Cansino muestra su gamba. Va vestido con una pantaloneta y calzado con unos tenis sucios que dejan ver las ulceraciones en su pierna izquierda debido a una  enfermedad autoinmune. 

El guardia del multiservicio se me acerca: “¿Lo molestaba el loco ese? Sigo observando al hombre que camina en dirección al Bar Oasis. “¿No le conoce usted?” Vuelve a preguntar el guardia y agrega: “Está completamente loco, dicen que una vez se atrevió a proclamar que él no era Fidel, y tuvo que comerse su propio vómito en esta tierra libre y soberana llena de fideles; le dicen Yordan, o algo así”.


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viernes, 16 de diciembre de 2022

Los muchachos están alborotao* o bread for Cuba.

Por: Carlos Lazo. 


 ¡Los muchachos tienen cada cosas del caraj..!

 Tengo un estudiante, americanito, que es un caso. Se llama David. Siempre anda medio desaliñado. Hay días en que sus pensamientos parecen vagar por lugares ignotos (pensando en las musarañas, dirían algunos). Dicen que es un niño especial. No es amigo de disciplinas escolares. Para algunos maestros, es un dolor de cabeza. Pero para mí, no. En mi clase es un alumno modelo.

 Hace unas semanas, David estaba en el aula, con la vista perdida. 

“¿En qué piensas, David?”. Me lanzó una mirada enigmática y respondió:

 “Pienso en la buena suerte que yo tuve de que usted no se muriera cuando cruzó el estrecho de la Florida, en la balsa”. 

(Mis estudiantes saben un poco de mi historia).

 “¿Y a qué viene eso ahora hijo?”, le pregunté intrigado por aquella ocurrencia fuera de contexto. David siguió:

 “Es que si usted se hubiera muerto no sería mi maestro”. A mí se me hizo un nudo en la garganta. Ese día, David me ganó el corazón.

 Pero la cosa no paró ahí. Resulta que en la escuela, están haciendo un proyecto llamado Better World Day. Es una iniciativa que realizan algunas secundarias de los Estados Unidos. El objetivo es que los jóvenes imaginen y lleven a cabo acciones para mejorar sus comunidades y el mundo. Algunos chicos recogen fondos para ayudar a los desamparados de la ciudad. Otros hacen conciertos en los hogares de ancianos, durante el fin de año. Allí les cantan o les llevan regalos a los abuelitos.

 David no sabía qué hacer para Better World Day

“No me gusta cantar Sr. Lazo” dijo.

 “Bueno, pero algo tienes que hacer” sentencié yo. Y así pasaron los días. Esta mañana entró como un bólido al aula: 

“¡Sr. Lazo, ya sé cuál será mi proyecto para un mundo mejor!” me disparó de sopetón. Yo andaba atareado repartiendo pan con aceite y ajo entre los muchachos de la clase. En mi aula tenemos una máquina de hacer pan. Una vez a la semana echamos a andar el aparatico y los estudiantes amasan, hornean y comen pan hecho por ellos mismos. Yo los he enseñado a comer pan con aceite y ajo.

 “David, estoy ocupado con el pan. Después vienes y me explicas”, le dije.

 “¡De eso se trata señor Lazo! ¡Se trata del pan!”, exclamó el niño. Ni modo. Cuando David se le mete una idea en la cabeza hay que oírlo hasta el final. 

“A ver hijo”, le dije, para que me dejara tranquilo: “¿cuál es tu proyecto?”. 

Él contestó sonriendo: “¡Bread, señor Lazo, bread!”. 

“¿Cómo que pan?”, le pregunté intrigado. 

“¡Sí, sí! Voy a recoger fondos para comprar una maquinita de hacer pan, igual que la de la clase. ¡Y usted la lleva a Cuba!”. Tragué en seco. 

“¡Sí señor!”, dijo, y su cara se iluminó! “La mandamos al hogar de niños sin amparo que usted nos enseñó en aquel video!”. Continuó: “luego voy a recolectar harina y levadura aquí en la escuela y la mandamos también. Y los niños cubanos harán su propio pan, como nosotros. ¿Qué le parece?”. 

A mí no me salían las palabras.

 “¿Qué pasa Sr.Lazo, no le gusta la idea?” me preguntó medio preocupado cuando me vio con los ojos aguados.

 “Claro que me gusta la idea hijo, claro”, le dije con la voz quebrada. 

“¡Yes!” exclamó y salió como un cohete por el pasillo de la escuela, diciendo no sé qué cosa de “bread for Cuba**” que no pude entender bien.

Yo me quedé pensado en eso que dicen de que David es un niño especial y en que ¡los muchachos tienen cada cosas del caraj.!

15 de diciembre de 2022

* el título lo puso el administrador del blog y es tomado de una cumbia compuesta por Alberto Carrillo e interpretada por La Orquesta Original de Manzanillo. 

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jueves, 15 de diciembre de 2022

El colapso de Elocuente

 ...porque es muy duro pasar

el Niágara en bicicleta....

J.L. Guerra.  


¡Se formó la corredera! Oye para eso cómo grita, nada más vocifera,  la muy vulgar. Grita cuando te dice que no te corresponde, que no han trasladado  tu historia clínica desde admisión. Grita cuando llama al que le corresponde  y aquel no aparece, grita cuando le preguntas si el turno demora mucho y le dices que te han citado en ayuno para las ocho de la mañana y son las doce del día. Y grita ahora, que ha salido el médico hecho un cohete del consultorio, y oye mi corazón con el aparatico ese, y masculla que tengo la presión por el piso, pregunta por qué estoy en la consulta.  La enfermera gritona no sabe. La señora que, minutos antes me comentó lo malo que está este hospital, se entromete y le cuenta al doctor que me oyó decir lo mío es para sacarme una muela del juicio, y que me notó muy estresado… ¿Y qué carajo hacía en la consulta de dermatología? Pregunta la enfermera auxiliar de la enfermera gritona. ¡Qué sé yo, compañera, námá le digo lo que oí! ¡Llamen a urgencias y que manden una camilla! Dice el médico. Me acuestan en un banco. Hay que subirle la presión cuanto antes, le puede dar un paro, dejen que coja aire, por favor. Llegó la historia clínica. Déjenme verla. Se llama Elocuente. Se está poniendo verde. Es verdad, vino a la consulta del cirujano maxilofacial porque le está saliendo un cordal. Está convulsionando. ¿Dónde mierda está la camilla? Los camilleros están en la reunión de la sección sindical... ¡Hay que cargarlo! ¡Vamos a cargarlo coño, que se nos…!

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miércoles, 14 de diciembre de 2022

Y hablando de leyes a la ANPP. ¿Cuánta discrecionalidad hay en la de expropiaciones?

Reymc, un comentarista habitual del blog Otracita, me ha puesto la mirada en el proyecto de nueva ley de expropiaciones que discutirá y, en algun momento aprobará nuestra Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) por manifiesta unanimidad dado los antecedentes de votaciones de ese órgano legislativo.

CONSULTE AQUI EL PROYECTO DE LEY DE EXPROPIACIONES. 

Reconozco, no sin alguna vergüenza, que al principio pensé que el forista podría estar respecto al gobierno como el sujeto del cuento del gato, tan popularmente conocido en Cuba. Porque una ley de expropiaciones para aplicarlas a quienes, de modo doloso, caprichoso y en menoscabo del bienestar social, retengan propiedades en desuso o en uso indebido, me parece buena, sana, en cualquier sociedad. O para respaldar expropiaciones forozosas en contextos de emergencia nacional o situaciones excepcionales establecidas por la Constitución de la República, también me parece sana y buena para la sociedad. 

 Cuando  leí el Proyecto de Ley de Expropiaciones, enseguida pensé en las tierras ociosas en manos de empresas estatales, cooperativas o privados. Y pensé en la casa donde nació José Machado, en Manzanillo, que sucesivos gobiernos municipales siempre han justificado su deterioro, y que ahí nunca hayan podido abrir una sala museográfica para recordar al mártir de la lucha clandestina, porque los propietarios -que ni usan la casa ni la arreglan- no venden al gobierno.

Pero dados nuestros antecedentes de aprobar leyes para aplicarlas o no, a conveniencia estatal y partidista, incluso a conveniencia de sujetos con vocación caudillista a partir de criterios tribales en ámbitos locales,  y analizado el texto propuesto, me gustaría como ciudadano que, quienes proponen la Ley de Expropiaciones a la ANPP, respondan:

¿Deja margen la ley de expropiaciones para que sea usada por la ortodoxia política como ente regulador de la concentración de propiedad sin necesidad de declarar una cruzada política pública contra la concentración de propiedad al estilo de la Ofensiva del 68?

Asumamos que la directiva de una Mypime, el presidente de una cooperativa o el dueño de un  emprendimiento privado, a los ojos del alcalde de La Cuchufleta, -o del primer secretario del PCC de La Cuchufleta- se esté volviendo demasiado rico, o sencillamente le haya piropeado la mujer a uno de los dos. ¿Podrían estos en virtud de la ley plantear, así no más, "vamos a quitarle esto o lo otro a fulano porque se está haciendo muy rico con su emprendimiento, o porque me quiere tumbar la jevita,  y vamos a hacer ahí un círculo infantil y un comedor para atender a los ancianos para justificar el despojo?

¿Puede convertirse o no la Ley de Expropiaciones en un modo solapado de asegurar una ofensiva del 68 en un futuro, cuando ya el gobieno  sienta al Estado más seguro económicamente?

No creo -como parece interpretarse de la preocupación de otro forista -que agentes empoderados sean tan políticamente imbéciles que se pongan a estarle expropiando casas a cualquier hijo de vecino a partir de un presunto criterio de utilidad social. Sería el colmo aunque de que los hay, los hay.

Tampoco me queda claro, del texto de la ley: 

¿Qué se define como utilidad o beneficio social en los términos de la ley?. Y si un bien que ya tiene utilidad social -aunque no sea de propiedad social- puede der expropiado en aras de lo que se considere una utilidad mayor. Por ejemplo: si alguien tiene un jardín de infancia está siendo socialmente útil aunque sea privado. ¿Puede ser expropiado porque el gobierno considere que en sus manos tendrá una utilidad social mayor?¿Qué indicadores concretos se tendrán en cuenta para definir esa utilidad mayor y en qué instrumento jurídico aparecerán y en qué plazos?

¿Cuáles son los plazos de responsabilidades y obligaciones del expropiador respecto a la explotación o inversión en lo expropiado?.

¿Basta la necesidad y la intención expropiatoria o el gobierno tendría que presentar un proyecto con los plazos de ejecución y una declaración jurada de que cumplirá con los plazos de ejecución de la obra? Esto último sería para mi requisito indispensable para la aprobación de la expropiación.

Hasta aquí mis dudas e interrogantes como ciudadano cubano al que, por cierto, sólo le podrían expropiar la ropa, una cámara, una Imac y una bicicleta ahora ambas rotas. 

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martes, 13 de diciembre de 2022

A propósito de una postergación.

 El debate de una ley de comunicación social es, en primerísimo lugar, un debate ideopolítico. Es comprensible que los mandantes en los aparatos  del Estado -estos, los aparatos, según la definición althuseriana*-  no se sientan cómodos para discutir, y menos aprobar, una ley de comunicación social a  la altura humanística del Código de las Familias, por ejemplo, en una circunstancia actual donde han perdido la hegemonía simbólica y discursiva hacia el interior de Cuba (Que hacia el exterior, la hegemonía simbólica y discursiva siempre fue -y es- de los imperialismos). Dicho en términos mundanos: perciben -saben- que no tienen "la sartén por el mango" como la tuvieron desde 1959 hasta antes de que se enraizara en Cuba el uso de redes sociale

Hay dos modos de lidiar con esa realidad: el del revolucionario libertario, el que está dispuesto a asumir riesgos transformadores, más allá de cualquier "verdad" fundamental, convencido de que toda crisis, a la larga o a la corta, genera desarrollo aun cuando tenga etapas de retrocesos. Aquel peculiar sujeto que piensa mas en resolver los problemas del país que los propios aun cuando esa resolución parta de reconocer que ha estado equivocado o que aquello que creyó ya no es aplicable a las condiciones actuales. Aquel que quiere transformar aun a  costa de su propia negación dialéctica lo cual, para mi, sería la máxima expresión de un revolucionario.

 Y el del ortodoxo  revolucionario que siempre va a pretender que  la sociedad funcione como la noria, de manera que gire sobre si misma a su conveniencia aunque no avance. Lo importante para este sujeto es mantenerse encima de la noria aun cuando, mientras mas tiempo pase, incluso a él mismo le esté dejando de gustar la musiquita. 

El problema del ortodoxo no es que esté en contra del debate. Antes he cometido el error de creer que el ortodoxo no quiere debates. Sí lo quiere. Tampoco el problema del ortodoxo es que esté en contra de los cambios. ¡Sí que quiere cambios y por pensar que no los quiere también me he equivocado! Sobre todo aquel ortodoxo que padece las mismas carencias que cualquier cubano de a pie, hace las mismas colas, eventualmente vive de las mismas remesas o de las mismas pequeñas trampas a lo prohibido que todos hemos tenido que hacer alguna vez para mejorarnos un poquito la vida. 

Quieren lo uno y lo otro. Pero los quiere bajo su control, bajo la aparente hegemonía de los que considera "los suyos" y él se considera "de ellos". 

 Lo que no va a consentir el ortodoxo, de ningun modo, es que un debate ponga en riesgo su porción -mayor o menor dado su ámbito de influencia- de poder. Un poder que no siempre es propio, a veces es solo poder irradiado por los verdaderos mandantes del cual ellos son solo satélites, digamos: los caballitos perimetrales del carrusel. Una posición -la del caballito perimetral- en la que estamos la amplísima mayoría aunque vivamos -vivan, muchos- con la ilusión de que determinamos algo.

Ahí hay un dilema sociopolítico que no es exclusivo de Cuba pero Cuba me toca. Debate, sí. Cambios, también. Pero ni debate ni cambios que, en un contexto de pérdida de la hegemonía discursiva y simbólica, haga tambalear -con argumentos y razones pero también con falacias y banalidad, -también con eso, sí- la cuota de poder de los mandantes, sus satélites, sus caballitos perimetrales con mas ilusión de poder que poder verdadero. 

Es un contrasentido casi metafísico que una Ley de Comunicación no se debata lo más amplia y públicamente posible desde su primer borrador hasta su aprobación. Porque los procesos comunicativos no son exclusivos de los profesionales de la comunicación. La comunicación social es, en todo caso, el más transversal de los procesos en cualquier conglomerado humano. Es tan decisivo para el desarrollo humano como el mismísimo trabajo, segun la definición marxista.  Cualquier Ley de Comunicación Social que no sea el resultado del debate mas transparente y masivo posible -aun cuando ese debate esté contamidado por nuestras propias incompetencias comunicativas, entiéndase tambien, deficiente formación cultural- nacerá propensa a la mutación cancerígena en su posterior aplicación. 

Y los ideólogos lo saben. No son ningunos ignorantes ni mucho menos. Por eso, para mi, es obvio que la clase burocrática necesita  tiempo afiliados al viejo axioma de que la base determina la superestructura. Tiempo con la esperanza de que mejore la economía y, con ella, mejoren hacia su conveniencia lo que llaman situación o estado político-ideológico de las masas. 

Sin embargo, hay un solo modo indispensable de mejorar las competencias comunicativas ya sea en la perspectiva formal tanto como en la axiológica, y es: COMUNICÁNDONOS lo cual se traduce, en términos de funcionamiento de un Estado de Derecho, en: PROPICIAR DESDE EL GOBIERNO QUE TODOS PUEDAN SER SUJETOS EMISORES Y SUJETOS PERCEPTORES en igualdad de derechos y deberes. Sólo se aprende a debatir, debatiendo. Solo se aprende a usar responsablemente las tecnologías de la información a partir del uso de esas tecnologías como condición indispensable-aunque no sea suficiente. 

Siguiendo esa lógica: postergar el debate en la AN de una ley de comunicación social y, antes, haber extinguido por decreto el ICRT para seguir aferrados a un organismo legalmente inexistente, es la muestra más evidente de la enorme crisis ideopolítica que existe en nuestro país, de un enfrentamiento ideológico que destroza cualquier criterio falaz de unanimidad más allá de la inexistencia de cualquier discusión pública de los diputados fuera de los marcos permisibles para esa ortodoxia que quiere cambios, quiere debate, sí, pero jamás a costa de su cuota de poder aun cuando ese poder sea tan volátil para la mayoría, como un puestecito administrativo, un viajecito, unas palmaditas a favor de esa gota de vanidad que casi todos tenemos. Humanos al fin. 

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* Para conocer sobre Louis Althusser,  los Aparatos Ideológicos del Estado y los Aparatos del Estado. Leer aquí. 

domingo, 11 de diciembre de 2022

Segunda previsión del mundial de Qatar.


Por: Alexis Diaz Pimienta.




Sí, la cosa está durísima, 

pero en fútbol no hay engaño. 

En el mundial de este año

La final está clarísima. 

La lucha es apretadísima.

Muchos han jugado mal. 

Pero no hay que ser genial 

para saber sin dobleces

que argentinos y franceses 

se enfrentan en la final.


Todo será muy veloz.

Una final muy cabrona:

Messi emula a Maradona 

y hay otra “Mano De Dios”. 

A Francia parten en dos.

Zola habla francés en vano.

Koundé y Pavard “tocan piano”.

Moliere reinventa el absurdo

y don Messi, como es zurdo,

mete gol con la otra mano. 


Y Napoleón se suicida

Luis Pasteur denuncia el juego. 

Los Lumiere se quedan ciegos. 

Voltaire deja la comida.

A Benzema se lo olvida 

si es merengue o es culé.

Y hay llanto de Dembélé 

mientras Griezmann deprimido

habla con Giroud dormido 

abrazándose a Mbappé.


Y así el mundial se termina.

Messi logra derrotarlos

Y Macrom pide al rey Carlos

Que devuelva Las Malvinas. 

Tango en todas las esquinas.

Los gauchos comen perdices.

Le hacen todos los países 

A Leo Messi un museo 

Biden levanta el bloqueo

a Cuba… y todos felices.


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