martes, 26 de septiembre de 2023

Nostalgia de quien nunca parte.

 Por: Arianna Naranjo Leonard*


Mis padres creyeron durante años

que este reino era una exacta copia de la historia.

Quemaron las palabras sagradas:

viaje,

libertad,

paraíso;

se sientan a juntar las cenizas para que no escapen

los vestigios de carteles anunciadores del país perfecto,

contado por viejos y buenos profesores.

Mis padres rehusaron

los caminos dónde el silencio es más puro.

Quise mostrarles

una brújula,

una enorme herradura de la suerte,

pero ya los senderos estaban hechos,

destinados a otros hijos más limpios,

moldeados para pequeños asuntos.

Yo no supe escoger la jugada estratégica,

mi oficio son los pasatiempos profundos.

No puedo sumarme al ruedo,

repetir el ejercicio porque sí,

terminar apenas con un relevante

al alcance de las adulaciones.

Nunca soportaré este circo.

Déjenme ser un viajero,

pasar volando ante cada puerta,

despedirme

cómo si creyera que no voy a regresar.



* Arianna Naranjo Leonard (julio de 1977) es una escritora santiaguera perteneciente a mi generación. Fuimos  compañeros en la AHS de Manzanillo, ciudad donde estudió y vive actualmente.   Integró el equipo de guionistas del programa  "Hablemos" que produje y dirigí para la emisora Radio Granma desde 2006 hasta principios de 2014. 

viernes, 22 de septiembre de 2023

Yawar cumple sus primeros 50 años

 La agrupación Yawar, de nuestro amigo Rolando Méndez, cumple sus primeros cincuenta años en la villa de San Antonio del Ariguanabo (de los Baños). La emisora provincial de Artemisa publicó este reportaje-reseña realizado por el periodista Reinier del Pino con la asistencia técnica de Lucibán López. 

Lo he subido con la autorización de Roland como podcast al programa OtraCita Sonora que, por cierto, volveré a actualizar pues ya encontré una solución técnica para mi Mac. 



sábado, 16 de septiembre de 2023

Energía vs consumo

 Antonio Turiel Martínez  es un científico y divulgador español de 53 años,  licenciado en Física y Matemáticas y doctor en Física Teórica por la Universidad Autónoma de Madrid. Trabaja como Investigador Científico en oceanografía en el Instituto de Ciencias del Mar, ubicado en Barcelona. Turiel, además, ha investigado la disponibilidad de fuentes de energía y su sostenibilidad. 

Como el tema de las fuentes, el uso y los tipos combustible para producir energía ha provocado debates en el blog, les dejo este video donde Antonio Turiel expone los resultados de sus estudios... 




martes, 12 de septiembre de 2023

Silvio evoca a Allende

Por: Silvio Rodríguez Domínguez. 

Algunas canciones, como muchas otras cosas de la vida, se hacen, o se aprenden a hacer, muy a pesar de lo que se desea. Y esto pasa con más razón en canciones que evocan pesares colectivos. Quiero decir que, en este caso, hubiera preferido no tener motivos para escribirla, y creo que en cierto sentido no fui yo quien la hizo, porque me fue extraída por una dura realidad que ocurría ante los ojos de todo el mundo.

Aquella mañana de hace 50 años, como cada día, me asomé, a ver si la Avenida 23 seguía a los pies del apartamento en que vivía. Entonces mi vecina, Cuca, desde el balcón de al lado, me dijo: “Pon la radio, que parece que se está acabando el mundo en Chile”.

Y sí: por la radio se escuchaba a Salvador Allende despedirse, en medio de explosiones. Decía que más temprano que tarde se abrirían las grandes alamedas para que pasara un pueblo libre. Un locutor informaba que el presidente resistía el asalto a la casa de gobierno con un pequeño grupo de colaboradores.

Imaginar a la persona correcta y gentil que era Salvador Allende en semejante situación requería de cierto esfuerzo. Porque Allende era un hombre de paz, un hombre con ideales, pero de paz, y era difícil concebir que en aquellos mismos instantes estaba vendiendo cara su existencia, asumiendo de la forma más dura las consecuencias de su ideal democrático y constitucionalista, y todo por haberse propuesto mejorar la vida de su pueblo.

Justo un año antes de aquel día terrible, habíamos estado en Chile varios trovadores jóvenes, gracias a la invitación de Gladys Marín, amiga de mi hermana Chabela Parra, quien le comentó a la dirigente chilena que nosotros éramos más bien rojitos y no rosados, como nos pintaba cierta prensa de nuestro país. Y, ya en Chile, una de las cosas que más nos conmovía de aquella realidad bullente de 1972, era la fiereza con que era criticado el presidente socialista, no sólo por la derecha sino también, y mucho, por la izquierda.

Tanto era así que entonces, un año antes del golpe, Noel, Pablo y yo nos preguntábamos, caminando y viviendo Santiago, cómo era posible que la Unidad Popular se mantuviera. Pero aquel presidente, todas las veces que lo vimos y escuchamos, no cedía ni un milímetro y cada vez más decidido abrazaba su compromiso con los pobres de su tierra.

Tuve la oportunidad, puedo decir el honor, de haber estado cerca de Salvador Allende en tres momentos. El primero en La Moneda, donde nos estrechó la mano a cada uno de los invitados al Congreso de la Jota. La segunda vez fue en la Alameda, en un acto en que pasaron los mineros con una tela enorme que decía: “¡Chicho, danos las armas!”.

La última vez que vimos al presidente Allende fue en su discurso en el Estadio Nacional, en la clausura de aquel congreso.

El estadio, que un año después sería convertido en una prisión inmensa, estaba engalanado con grandes imágenes de próceres de la independencia de Nuestra América. Algunos de nosotros notamos la falta del Che, que había sido asesinado no hacía mucho, y cuando llegué al hotel compuse América, te hablo de Ernesto.

Yo sólo espero que nunca se olvide quienes alentaron y apoyaron aquel golpe sangriento. Sus propios testimonios han quedado para la posteridad. Ojalá nunca más, ni en Chile ni en ningún otro lugar.

Toda esta memoria y muchas otras cosas, algunas tristes, otras esperanzadas, están presentes hoy aquí. En mi caso es una canción rabiosa que también cumple medio siglo. Recuerdo que la incluí en mi primer trabajo discográfico en solitario, que apareció al año siguiente del golpe. Recuerdo que fue una de las dos canciones que la censura heredada del franquismo no quiso autorizar en España.

Hoy agradezco la hermosa orquestación de Aldo López Gavilán y la excelente interpretación de estos jóvenes frutos de nuestras Escuelas de Arte, conducidos por la Maestra Daiana. Agradezco también la presencia de mi querida amiga Digna Guerra y el Coro Nacional Cuba, siempre magistrales y generosos.

Gracias, pues, a todas y a todos los artistas, técnicos y trabajadores que inmediatamente acudieron a esta conmemoración con tan hermoso espíritu de entrega, el que merecen la memoria de Salvador Allende, sus compañeros y el pueblo de Chile.

Hoy, para colmo, es el cumpleaños 81 de un prócer cubano, mi amigo del alma Eusebio Leal Spengler, a quien quien dedico especialmente este momento.

Allí amé a una mujer terrible,
llorando por el humo siempre eterno
de aquella ciudad acorralada
por símbolos de invierno.

Allí aprendí a quitar con piel el frío
y a echar luego mi cuerpo a la llovizna,
en manos de la niebla dura y blanca,
en calles del enigma.

Eso no está muerto:
no me lo mataron
ni con la distancia
ni con el vil soldado.

Allí, entre los cerros, tuve amigos
que entre bombas de humo eran hermanos.
Allí yo tuve más de cuatro cosas
que siempre he deseado.

Allí nuestra canción se hizo pequeña
entre la multitud desesperada:
un poderoso canto de la tierra
era quien más cantaba.

Eso no está muerto:
no me lo mataron
ni con la distancia
ni con el vil soldado.

Hasta allí me siguió, como una sombra,
el rostro del que ya no se veía.
Y en el oído me susurró la muerte
que ya aparecería.

Allí yo tuve un odio, una vergüenza,
niños mendigos de la madrugada.
Y el deseo de cambiar cada cuerda
por un saco de balas.

Eso no está muerto:
no me lo mataron
ni con la distancia
ni con el vil soldado. 

martes, 5 de septiembre de 2023

Declaración Pública: 50 años.

Por: Violeta Gómez. 

Después de casi 50 años, la Corte Suprema de Chile ha ratificado la sentencia para todos los oficiales de ejército imputados por el secuestro, la tortura y asesinato de nuestro padre Víctor Jara Martínez, y Littré Quiroga Carvajal. Asesinatos cometidos en el Estadio Chile el 15 de Septiembre de 1973, pocos días después del golpe civil y militar realizado en mi país. Han pasado tantos años, que se hace difícil sentirlo como justicia, o consuelo. Pero esto es una señal que está dando el Poder Judicial, que sólo desde comienzos de este siglo empezó a darle camino a las investigaciones. En estas últimas semanas, muchos casos por delitos de lesa humanidad están llegando a su fin. Esto no está presente en los medios masivos de comunicación, con la relevancia que requiere para nuestra sociedad. El Poder Judicial por fin está diciendo que, aunque sea complejo y largo el proceso, ya que las Fuerzas Armadas no entregan información, estos delitos serán juzgados. Esto también es una señal para los nuevos integrantes de las Fuerzas Armadas aún en formación. Todavía quedan muchos casos por esclarecer y nada ha terminado. En estos tiempos de negación y violencia, tenemos más fuerza y esperanza para seguir trabajando, para tener herramientas de resistencia y organización, cultura, arte, memoria y educación.Como el agua que corre y limpia, agradecer al abogado Nelson Caucoto, representante de los querellantes en la causa. Es un estratega brillante, de una humanidad  que desborda. Sus palabras quedarán en la historia y su paciencia, ha sido un ejemplo. Agradecer a los abogados Francisco Ugas e Ilan Sandberg, por su dedicación a la causa judicial, que nos demuestran que tenemos un futuro esperanzador, y a tantas personas que han trabajado sin cesar para llegar a este momento. El camino ha sido largo, con muchas frustraciones, pero sobre todo lleno de solidaridad y fraternidad. Acompañadas siempre de un pueblo que lleva a nuestro padre. 


sábado, 2 de septiembre de 2023

Conversación con la I.A. mientras sudo la fiebre

 No se debe pretender estar en misa y procesión a la vez, decía mi abuelita Elba. Tengo dos reportajes  para este blog en el caldero pero también otros asuntos en el orden de la supervivencia. Por eso les dejo el siguiente texto que encontré en las demoníacas redes. Al final dice que lo escribió Luis Lusabiaga. Me gustó. Le hice un par de cambios al original más coloaquial, y espero que el autor me perdone. El título de la entrada en este blog se lo puse yo. Por eso es tan feo. 

Por: Luis Lusabiaga. 


Un hombre entra en un restaurante de lujo y sale a recibirlo un robot perfectamente vestido de maitre, que le dice:

- “Lo siento, señor, pero todas las mesas están ocupadas. Tendrá usted que esperar una media hora. Si usted lo desea, mientras espera, la casa le invita a una copa en la barra.  Podemos conversar un poco, para que este tiempo le sea más agradable”.

- “De acuerdo” -dice el cliente sorprendido.

- “¿Le importa decirme cual es su coeficiente Intelectual?” pregunta el robot/maitre.

- “Es de 160 responde el cliente”.

Y durante los treinta minutos siguientes, la I.A. en forma de androide dialogó con soltura y amenidad sobre los últimos acontecimientos culturales.  Analizó las previsibles tendencias de la economía mundial y explicó los más recientes avances científicos y tecnológicos.

El cliente queda muy impresionado y, al cabo de unos días, decide volver.  Para ver cómo reacciona el robot, le dice tener un coeficiente Intelectual de 85.

La I.A.  estuvo los treinta minutos hablando de fútbol: los goles de la selección nacional en su último partido y también de los últimos chismes compartidos en el programa ventaneando. Expuso,  emulando la emoción con un sutil algoritmo,  el impacto del último video de Peso Pluma y de los tictokeros de moda. 

Lleno de curiosidad, por tercera ocasión el cliente regresa al restaurante.  A la pregunta del robot, responde que tiene un coeficiente Intelectual menor de 35.

Entonces el robot, I.A. con forma de impecable maitre, se le acerca al oído al cliente  y, hablándole despacito y con tono cómplice, le dice:

- “¿Ya escuchó que nos quieren volver comunistas?"


-Luis Usabiaga✍🏽

sábado, 26 de agosto de 2023

Cubadebate y sus dilemas

Imaginemos que un amanecer, confundido y frustrado por los pocos visitantes que tenemos en este blog comparados con otros,  me de por poner de logo, en vez del dibujo del ángel meditabundo creado por Silvio, los rasgos de la bandera de los Estados Unidos. Imaginemos que, un periodista de Cubadebate,  seguidor de este blog -los hay, yo sé que los hay- me dedique un artículo. ¿Qué pasaría? 

Si uno profundiza un poco, pudiera concluir que en Cubadebate se han tomado muy en serio el asunto de la resistencia creativa. La pragmática enseña que todo texto posee lo que, con el uso de términos más o menos vulgares, llamaríamos un potencial ideologizante.  Eso significa que todo texto,  una vez sedimentado en el perceptor, establece una relación sintónica-asintónica con éste para producir un mínimo de semiosis, vaya, pa no andar enredando tanto: que uno goza la fiesta  según la expectativa que tenga de esta. 

Debió ser por eso que a mi, el texto de Cubadebate sobre la hamburguesa con la banderita de los Estados Unidos, por el Dios de los Ateos,  lo que me dio fue deseos de comérme la exquisita chatarra. No hambre, hambre ya tenía. Llevaba todo el día pedaleando la vida cuando lo leí. No hambre si no deseos de comer, precisamente, esa hamburguesa. 

Porque seamos serios, más allá de que nos guste o no Cubadebate,  el comentario de Talia Fuentes Puebla De Símbolos y Banderas que no nos representan, es una aplicación de librito del principio del efecto boomerang con sentido publicitario. 

Hagamos un desmonte según el modelo semiótico textual de Eco,  como aquellos que nos enseñaba a hacer el profe de semiótica Julio César en la FACMA de Holguín:

Actante 1: HAMBURGUESA AMERICANA.

Actante 2: NEGOCIO REY AND GABY. 

Actante 3 (Contextual) PRECIO DEL PRODUCTO 

Actante 4 :(Contextual) CALIDAD DEL PRODUCTO

Actante 6: Banderita americana.

Actante 5: Efecto previsible en el consumidor.

Desde el primer párrafo, Talía nos presenta el Actante 1. Nos indica  dónde encontrarlo (en el Actante 2 sito en Calle G y 25 en El Vedado), cuáles son sus características distintivas: Huevo frito, queso gouda, bacón, lechuga, tomate y vianda frita, establece el Actante 3, o sea, su precio. Aquí cumple con un principio básico del texto publicitario: PRESENTACIÓN SINTÉTICA Y DESLUMBRANTE.

Desde que se superaron estilísticamente aquellas óperas de jabón transmitidas por la radio estadounidense  a principios del siglo XX -les llamaban así porque eran programas de música lírica patrocinadas por marcas de jabones y detergentes- se sabe que existen dos modos fundamentales de plantearse el mensaje publicitario: el modo directo-motivador y el modo indirecto-desafiante

El modo directo-motivador es el más usado en las televisoras esas que nos llegan a los cubanos por el cable más o menos clandestino que en La Habana un montón de gente tiene. Usted primero presenta un producto, lo describe, expone sus virtudes y por qué es mejor que compre este y no otro. Luego enseña su precio y cómo adquirirlo. Por último reafirma la presentación del producto al sugerir las vías para llegar a alcanzarle. 

El modo indirecto-desafiante es más sutil y creativo. También parte de presentar el producto, etc pero inmediatamente establece un falso dilema en la perspectiva del consumidor. Manipula desde nuestra resistencia perceptiva a lo correctico, y nuestra tendencia a rebelarnos contra lo prohibido, lo proscrito, lo que va contra las normas, o contra determinada moralidad. Malboro siempre usó el arquetipo del macho alfa sureño para publicitar sus cigarrillos, cuando se les ocurrió usar una mujer hippy hubo críticas y escándalo por el spot pero aumentaron las ventas. 

Entonces Talía hace un giro creativo con su texto después de presentarnos de modo directo-motivador la hamburguesa americana. Después que con un párrafo introductorio nos muestra sus virtudes, nos crea un falso dilema ideológico: ¡está coronada por una bandera del hegémono, coño! ¿Será que por eso que no me la puedo comer? ¿Y si me la quisiera comer de todos modos... ? Ahí comienza a operar el modo indirecto-intrigante.   

Talia y Cubadebate logran completar el esquema persuasivo básico de la publicidad según el modelo de Gerhard Maletzke : 

1.- Presentación del Actante 1 Principal.

2.- Ubicación del Actante 1 (en el Actante 2)

3.- Establecimiento del Actante 6 (opositor, antagónico)(la banderita americana)

4.- Giro hacia el Conflicto Actancial entre 1 y 6 (Me gusta pero tiene un elemento tabú: la banderita americana y, por lo tanto, puede ser mal visto que la coma, o puedo estar siendo "penetrado", cosa que a algunos no nos gusta)

5.- Descripción de la calidad del producto (En oposición al elemento tabú por lo que establece lucha de contrarios, hay drama y donde hay drama hay motivación por saber más, y saber más en este caso es ir al Actante 2 y comer el Actante 1, o al menos olerla, vaya) 

6.- Establecer un efecto previsible en el consumidor como resolución del conflicto  entre 1 y 6. 

Este último elemento, el 6, es el quid del éxito publicitario: ¿Qué pasa si, a pesar de la banderita, voy y me como la hamburguesa? ¿Qué me pasaría "ideológicamente" si hago eso? La respuesta es simple: Ideológicamente no me va a pasar NADA.

Porque Talía, los que dirigen Cubadebate, todos ustedes y nosotros deberíamos saber que una banderita sobre una hamburguesa en un lugar, hasta ahora, prácticamente desconocido de La Habana, no cambia por si solas una postura ideopolítica ni la cabeza de un guanajo (He ahí el uso creativo del falso dilema).  ¿Ah? ¿No lo sabían? Pues a estudiar que esa asignatura no lleva remedial. 

Antes de que Cubadebate publicara este texto: ¿Qué porciento de cubanos sabían de la existencia de Rey and Gaby? ¿Qué porciento de turistas que visitan Cuba sabían de la existencia de Rey and Gaby? O: ¿Qué porciento sabían de la existencia de una hamburguesa con huevo frito, queso gouda y demás exquisiteces, con el tabú ideológico (para un sector de los cubanos) de una banderita americana? ¿Qué porciento de perceptores que antes jamás pensaron en ir a ese lugar del Vedado, ahora quisieran ir por curiosidad o morbosidad o porque, como a mi, se me hace la boca agua cuando pienso en el queso y la carne molida a la plancha? O sea: para que una banderita americana sobre una hamburguesa incida ideológicamente en la sociedad cubana, la condición básica sería que muchos cubanos conociéramos la existencia de esa banderita indexada a algo tan sabroso como una hamburguesa, queso gouda, huevo frito.... ¡Ay si me corre la saliva!. Y es precisamente lo que ha lecho Cubadebate: dárnosla a conocer. 

Si yo fuera Rey, o fuera Gaby, estaría feliz. Muy feliz. Y ya les hubiera mandado de regalo de agradecimiento una hamburguesa a Talía y a su jefe de redacción de Cubadebate por la genial publicidad que han logrado. 

Pero yo soy Giordan. Un tipo perteneciente a la generación que escuchó a Hector Rodríguez anunciando unos rodamientos en cada juego de pelota de aquella Serie Nacional de los noventa hasta que -segun dicen- a Fidel le molestó "y mandó a parar". Y no vi que nuestra pelota dejara de ser nuestra por eso, en aquella época... Soy un tipo al que no le asusta ni escandaliza la bandera americana porque también es la de Lucius y Alice Walker, Harry Belafonte, los estudiantes que trae Carlos Lazo a donar maquinaria, medicamentos e insumos a nuestros hospitales,   los congresistas y empresarios que abogan por quitar el bloqueo y se reúnen con Díaz Canel, aquellas madres y padres honradas del pueblo de los Estados Unidos que se emocionaron cuando Juan Miguel González les habló para que le devolvieran su hijo.... 

Hace unos días recibí un email de una científica cubana, ya jubilada, en el que me cuenta: 

"Es increíble que, con 78 años, habiendo alfabetizado, sido miliciana y recibido numerosos reconocimientos, los más importantes (Orden Finlay y Diploma de la OMPI de la ONU) [...] hoy esté condenada a vivir con 1500 pesos y lo que puedo ir malvendiendo. No hay que tener muchas luces para darse cuenta que es imposible. No puedo ni ir a mis chequeos médicos, pues, de mi casa a cardiología y de regreso, cuesta casi dos veces lo que recibo de jubilación..."

He ahí el verdadero dilema por el cual yo, y millones de cubanos como yo, no podemos pagar 1500 pesos por una hamburguesa aunque a veces, en mi caso, tenga ese dinero en el bolsillo. Tampoco las decenas de miles de peso que le vale una excursión de Transgaviota, empresa estatal socialista,  a una familia de médicos. Menos esos mismos quesos goudas en las tiendas por MLC, operadas también por una empresa estatal socialista. ¿Tiene que ver ese dilema real con las formas de propiedad o las variadas formas de gestión de la economía? 

El verdadero dilema tampoco está en los símbolos indexados por ingenuidad o dolo -si es que no las vamos a dar de semiotas- sino en la relevancia que nuestra precariedad económica, que ya va siendo social, le adjudica a esos símbolos desde el subdesarrollo.  Invito a los grandes teóricos de la comunicación de este país, académicos y funcionarios del nuevo Instituto de Comunicación e Información, a que reflexionen sobre este verdadero dilema y le envíen sus textos a Cubadebate.

Esta no tiene huevo frito pero fue la usada por Cubadebate

El problema no es que haya uno, dos o cien lugares en Cuba donde vendan una hamburguesa a 1500 pesos. El problema es que no haya suficientes lugares en Cuba donde alguien que no pueda pagar ese precio, pueda comer cualquier otro tipo de hamburguesa o una frita habanera o un pan con lechón. En Bayamo, por ejemplo, en una esquina de su paseo que da a La Plaza del Himno, hay una hamburguesería. En 1996 cualquier por dos pesos podía comerse una hamburguesa sabrosa y bien elaborada aunque no tan sofisticada como la americana de Rey and Gaby. Hace tres días estuve allí, y una "hamburguesa" con queso de 120 pesos es una vergüenza, un atentado a la decencia y la gastronomía de la cual Bayamo fue referente positivo en Cuba. Y ese establecimiento no pertenece a una mypime ni a ninguna gestión privada. 

 Cubadebate debería definir a qué se va a dedicar en lo adelante. Si se va a dedicar a luchar contra el terrorismo mediático, si va a ser -y hacer- lo que promulga: un medio tecnológico alternativo.... O va a usar más o menos sutiles métodos publicitarios para vender en el subtexto lo mismo que dice combatir con sus textos. He ahí el verdadero dilema al que ellos están abocados que, quien sabe, ni siquiera lo sospechen. Y no es que no hagan publicidad ni mucho menos que no sean un medio alternativo a las formas hegemónicas de dominación cultural, nada de eso. Es que lo hagan con coherencia, con hondura conceptual, con el respeto que este pueblo culto diseminado por el mundo, se merece. 



miércoles, 23 de agosto de 2023

La Flaki

 ¿Cómo La Flaki sabe  cuándo le doy un golpecito en la cabeza de cariño y cuándo le hablo fuerte porque se orina donde no debe? 

La Flaki es una callejera que se ha vuelto mi amiga. Siempre mira al horizonte y entiendo que le debo abrir. Para ella nada es más preciado que la libertad. La descubrí por los vecinos de los pisos superiores, le lanzan restos de comida a los callejeros, todos machos, más fuertes, y no la dejaban comer.  



Tiene una sabiduría innata, tal vez un poco cultivada, que los humanos no sospechamos. Ella La Flaki,  no sabe de economía ni de dislates. Si mira las caras desesperadas frente al cajero automático del banco de 100 y Boyeros, piensa compasiva: "Esos humanos necesitan compañía". La diferencia entre efectivo y transacción es, para ella, como el designio inescrutable de algun Dios. 

Ah, pero si siente a la adolescente del apartamento de enfrente, mueve la cola con alegría y gimiquea. Su agradecimiento exige que le abra para ir a saludarla. Es que la chica la descubrió una mañana de invierno,  solitaria y aterida la perrita, a la entrada de una escuela. Comenzó a compartirle una ración de su merienda.  La adolescente y sus amigos la nombraron y, desde entonces, La Falki comenzó a seguir a la chica hasta nuestro edificio, se quedó en los alrededores y le agradece la empatía a pesar de que  solo le da sobras pues se trata de una familia donde pueden consentir a una mascota de raza, de esas pequeñas y delicadas, que come lo que algunos no podemos. Y así La Flaki  y Roko, el peludito del cual la chica, su hermana y sus padres son los humanos, se hicieron amigos. Por más que la familia  intente que no se junten, que no corretéen por la hierba mojada -porque La Flaki puede contagiarle con su  escozor perpetuo, o algo peor, al peludo negro-, él y ella se las arreglan para escaparse -escaparse él, ella siempre libérrima- y cantar una balada en su idioma. Me parece que ya todos enfrente saben que no hay remedio: primero regañan, luego se divierten.  Y me preguntan por La flaki cuando no la ven. Ya no lanzan sobras al albedrío sino me las traen en exclusiva. 

Hará pocas lunas  La Flaki entendió mi dilema. Yo tenía que salir a mi propio horizonte por dos o tres días. No podía dejarla encerrada en el apartamento. Hablé con los vecinos que  lanzan restos de comidas al azar con la pretensión de obtener alguna garantía de que La Flaki pudiera alimentarse. No estaba seguro de que la promesa se cumpliera y ella debió de intuirlo. Se paró en dos patas y me lamió la mano. A lo mejor pensó: "No te preocupes, yo me las arreglo siempre que tú vuelvas". Y salió a dormir en el descanso de la escalera.

Al regreso, no la vi. 

Y cuando ya me iba a entristecer  apareció desde el horizonte de su libertad.  Y eso que La Flaki nunca ha leído El Principito