jueves, 8 de septiembre de 2022

Dos poemas de Calafell.

 Felipe Gaspar Calafell es un poeta esquizofrénico, literal y literariamente esquizofrénico. Vive hace años en el hospital psiquiátrico de Manzanillo. Allí ha escrito muchos de sus textos. Una vez me contaron que la promotora literaria Maritza Labrada,  le rescató del excusado* de la paupérrima casa de Calafell, muchos de los manuscritos que conformarían el libro Ayer y un otoño de gracia. 





I

Este pueblo de provincia se va a morir.

Los poetas de academia se alejan

buscando el arcángel de la posteridad.

De noche nadie canta.

Los astros apenas pueden verse

porque detrás de los ojos tenemos

solamente nieblas

nieblas que nos legaron los suicidas

amantes de su propia sombra.

Aquí no hay puentes para los

soñadores

sacando del polvo viejas cartas

tratando de recomenzar mi elogio a la sal.

Este pueblo de provincia va a morir.

Puedo yo

acaso

apuntalarlo.

Un pájaro y otro buscan lo inaudible.



II

Un hombre

puede caer como una hoja del otoño

rodearse de cuatro paredes

llorar a la vista de un milagro

Un hombre puede caer

pero hay un sol esperándole

hay estrellas para guiarle

pero hay una calle su casa

esperándole

pero hay un cielo y un mar

pero hay un amigo lejos o cerca

esperándole

Un hombre puede caer

sentirse desgraciado

 llorar

 llorar

 hasta quedar seco

pero hay pájaros en los árboles esperándole

Un hombre puede estar triste

caer

no tener fuerzas ni para sentir

 que aún existe

pero hay un sol un parque

acaso una muchacha

 esperándole

Un hombre puede caer

como una hoja del otoño

puede no leer un libro

un hombre puede no escribir su verso

puede estar desesperadamente cuerdo

(o loco sin culpa)

pero hay una mano cerca

tendida

 esperándolo

Un hombre puede caer

como una hoja

olvidar nombres rostros voces

pero hay un sol

y mucha gente

que sin apenas conocerlo acaso

están esperándolo.


* Retrete  de madera o ladrillos en el Oriente de Cuba. Según el diccionario Pan-Hispánico de dudas, la grafía etimológica sería escusado, con s, (de la familia del verbo latino esconder, y tiene lógica, porque a casi nadie le gusta que lo vean "escusando") pero el uso lo ha puesto a sonar con x, por cruce con excusare (disculpar). Prefiero la equis pues con su sonido escuché la palabra de niño, allá en mi casita natal en el barrio San Nicolás, de Manzanillo, cuando me entretenía leyendo a Julio Verne y me abuela me gritaba: "Muchachooo: ¿Te fuiste por el excusado?

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Matar a Cristina.

 Por: Diego Genoud. 




Por qué la vicepresidenta estuvo indefensa ante el neonazi que le gatilló en la cabeza. La custodia, la Federal y la ingenuidad en el Estado. ¿El peronismo se regaló en el poder?


Cuando Fernando Sabag Montiel levantó la Bersa calibre 32 para apuntar contra Cristina Fernández de Kirchner, un brazo policial debió haberle pegado en la mano en el acto para desviar sus disparos hacia arriba. La vicepresidenta debería haber estado rodeada por un escudo humano que la acompañara, guiado por una máxima fundamental: mirando a la gente y no a ella. En esa zona de máxima proximidad, que los especialistas llaman 001, la custodia de la Policía Federal que está encargada de cuidar a la figura política más importante de la Argentina -también la más odiada- no puede fallar. Menos como lo hizo. No se puede permitir siquiera que alguien saque un encendedor a tres metros. En eso coinciden los especialistas.

Una vez que el atacante dispara, la custodia debe tener armado un plan de contingencia para replegar a la persona atacada y llevársela en el instante, porque puede haber más disparos o un segundo tirador en otra zona del lugar. El personal policial, que es el que lleva los chalecos antibalas, tenía obligación de cubrir a Cristina y retirarla en forma urgente en un operativo que está especificado y se llama tren de fuga. Lo que se hizo fue todo lo contrario: la vicepresidenta siguió caminando, acercándose a saludar a la gente.

Millones de personas pudieron ver que, al momento en que Sabag Montiel gatilla sobre la cabeza de Cristina, la custodia aparecía lejos, entre distraída y anestesiada. Casualidad o no, Diego Carbone, el policía federal que es jefe histórico de la custodia de la ex presidenta y la escolta en forma permanente desde hace casi 20 años, no estaba en la escena. El jueves 2 estaba de licencia. ¿Alguien sabía que Carbone no iba a estar en la puerta del departamento de Recoleta?

Mariano Cabral, el secretario privado que es mano derecha de Cristina, se había ido a su casa un rato antes, cuando terminaba su turno y, cuando Sabag Montiel se abalanzó sobre ella, la vicepresidenta estaba acompañada por Diego Bermúdez, otro de sus secretarios. Ni Cabral ni Bermúdez, que se agachó cuando Sabag Montiel gatilló, son policías.

Nadie en el entorno más próximo de CFK advirtió la gravedad de lo que había pasado. Cuando ella y sus colaboradores subieron al departamento de Juncal y Uruguay, alguien mencionó el episodio que originó un tumulto pero el tema fue minimizado. Crease o no, recién 25 minutos después, cuando aparecieron las imágenes de Sabag Montiel, la custodia y la vicepresidenta lograron entender lo que había pasado. 

Lo que hubiera podido pasar en un país que se acostumbra a los hechos consumados para reaccionar tarde, nadie quiere ni puede imaginarlo. Pero la fragilidad de la vicepresidenta, aún demonizada por parte de la oposición, es la de una democracia que hace agua por demasiados costados. El jueves a la noche, Cristina estaba regalada: el Frente de Todos, su particular creación, también. Fundamental para cualquier gobierno y para cualquier sociedad, la gran movilización que se dio en distintos lugares del país el viernes da cuenta del respaldo que tienen CFK y el sistema pese a todo, pero no puede suplir la tarea que debería estar en manos de profesionales.

Cuando Cristina y sus colaboradores subieron al departamento de Juncal y Uruguay, alguien mencionó el episodio, el tema fue minimizado. Crease o no, recién 25 minutos después, cuando aparecieron las imágenes de Sabag Montiel, la custodia y la vicepresidenta lograron entender lo que había pasado. 

El intento de magnicidio de la vicepresidenta fracasó por razones mecánicas, pero a Sabag Montiel le salió casi todo bien. Pese a que se trata de un neonazi que se autodelata desde hace tiempo en las redes y se candidateaba para abonado en Crónica TV, el atacante llegó armado hasta el lugar sin que nadie lo advirtiera, sacó su arma y disparó. Solo falló en el último de sus procedimientos. Respuesta letal a la consigna festiva "si la tocan a Cristina": más que tocarla, sus enemigos vienen de demostrar que la pueden fusilar. 

En un contexto de alta polarización que lleva 15 años, con una Cristina que acaba de entregarse al ajuste más ortodoxo para tomar distancia del abismo económico por un tiempo, el pedido del fiscal Diego Luciani para que vaya a la cárcel y quede inhabilitada de por vida para ser parte del juego político le regaló a la vicepresidenta una oportunidad impensada. Generó, además, una reacción de la militancia kirchnerista que salió a defender su derecho a seguir siendo parte de la democracia detrás de su líder.

A partir del apoyo social que comenzó a recibir en la puerta de su casa, Cristina se desplazó hacia un rol que había frecuentado muy pocas veces en su vida política, el de mezclarse con la multitud. Se trata de una decisión más propia de aquel Néstor Kirchner que disfrutaba de zambullirse entre la gente. Pero lo hacía siempre escoltado por su sombra, el comisario Héctor Patrignani, un policía de nervios de acero que le siguió el paso hasta el día de su muerte. Acompañaba a Kirchner en la Casa Rosada, en el conurbano y hasta cuando salía a caminar en El Calafate. Desde enero de 2020, es el director general de Seguridad del Senado.

Ante lo que percibe como un renovado hostigamiento judicial, la vicepresidenta se precipitó al contacto con la militancia y decidió exponerse de una manera que nunca lo había hecho. En ese rol desconocido que asumió obligada por las circunstancias y que, según dicen, la llena de fuerza, la custodia parece no haber tomado nota de la escalada de odio que suelen tanto denunciar como magnificar desde el oficialismo. No son pocos los que quieren sacarla de la cancha, como sea y ahora mismo. 

Ya en el fin de semana previo al intento de asesinato de Sabag Montiel, Cristina había aparecido caminando mezclada entre la gente: sin red, sin cordón policial y expuesta a cualquier agresión, como lo muestra la imagen del fotógrafo de Télam Alejandro Santa Cruz que acompañó esta columna la semana pasada. Si de control de las fuerzas de seguridad y cacheos se trata, en Argentina es mucho más difícil ingresar a ver un partido de fútbol que acercarse a la vicepresidenta.

A eso se le sumó un episodio que debió haber hecho sonar las alarmas pero no lo hizo. Un día antes de que Sabag Montiel gatillara sobre la vicepresidenta, un repartidor de Rappi pasó por la puerta de la casa, insultó a la vicepresidenta y amenazó con una tenaza que tenía en su mochila. Es probable que haya ido a probar reacciones y que haya advertido que primaba la mansedumbre.

A partir del apoyo que comenzó a recibir en la puerta de su casa, Cristina se desplazó hacia un rol que había frecuentado muy pocas veces en su vida política: el de mezclarse con la multitud como lo hacía aquel Néstor Kirchner que disfrutaba de zambullirse entre la gente.

En el entorno de Cristina conviven distintas opiniones. Hay quienes sostienen que es muy difícil sostener la guardia alta durante tantos años de exposición pública y relatan la interminable seguidilla de actos que CFK protagonizó, en especial desde que abandonó la presidencia, fue candidata a senadora en soledad en 2017 y volvió al poder como factotum del raro experimento de poder del Frente de Todos. Pero también hay otros que advierten el corazón del populismo argentino un fuerte componente liberal que los lleva a relajarse por completo ante situaciones como las del jueves 2. Como si en este punto no fuera el peronismo, sino el Frepaso el que estuviera gobernando.

Al margen de la disputa con un Horacio Rodríguez Larreta que se deja correr por Patricia Bullrich y, mientras pierde las plumas de paloma, potencia los conflictos que dice querer evitar, la creación de la Policía Metropolitana afectó de manera indudable a la Policía Federal que resignó poder en muchos niveles. Los que conocen ese universo advierten que entre las razones que explican lo que pasó el jueves está el desguace de la Federal que hace no tanto fue famosa por tener una área de Inteligencia tan pesada y eficaz como para infiltrarse en la comunidad judía o en los organismos de derechos humanos. Hoy mira para otro lado ante neonazis que hacen campaña en las redes y se disfrazan de pueblo en los programas de Crónica TV.

Hoy sin gran parte de la recaudación de los negocios emergentes de la calle y con parte de los suboficiales que pasaron a la Metropolitana, parece una metáfora del Estado nacional que no tiene conducción y no controla nada. Lo mismo piensan algunos dentro del oficialismo puede decirse de la ex AFI. En palabras de un ex funcionario que trabajó para distintos gobiernos en el área de Seguridad: "Hay una ingenuidad pavorosa en el Estado argentino".

Lejos quedó el tiempo en que Antonio "Jaime" Stiuso, aliado a la CIA, y Jorge "Fino" Palacios, en línea con el FBI, se disputaban la conducción de la seguridad estatal. Cristina que se enfrentó -tarde pero hasta el final y sin retorno- con el ex jefe de Contrainteligencia que gobernaba a Alberto Nisman ahora aparece desguarnecida, en estado de indefensión.

 Miguel Robles, ex titular Delitos Complejos del Ministerio de Seguridad durante la gestión de Nilda Garré, acaba de relatar con detalle en Cba24 un encuentro que tuvo con Cristina en 2011, cuando ella misma le dijo sobre su custodia: "Quiero que sepas que sé muy bien que son un total y completo desastre". Era la CFK que estaba a punto de ser plebiscitada con el excepcional 54%.

Hoy el país es un festival de servicios de inteligencia que siguen la pista del avión venezolano iraní mientras la inteligencia se privatiza en beneficio empresario y el Estado argentino aparece sin instrumentos. Hijo de la cultura hippie como se define, Alberto Fernández subestimó el tema desde el primer minuto como lo hizo con tantos otros.

Así como le pasa con las reservas del Banco Central que le regaló baratas a las grandes empresas de la Argentina durante casi dos años, el profesor de Derecho Penal que está a cargo del Ejecutivo no cuenta con resortes de poder esenciales para garantizar la gobernabilidad.

Algunos radicales, que fueron parte del gobierno de Raúl Alfonsín, recordaron en las últimas horas el aire de los años 80 cuando grupos minoritarios de ultraderecha eran parte de un activismo amplio que coincidía con los levantamientos carapintadas. Criaturas raras que tenían autonomía pero al mismo tiempo formaban parte de una composición general.

Será tarea de las pericias y de los investigadores confirmar qué fue lo que impidió que las balas de la Bersa mataran a Cristina. Nada podrá convencer, de todas maneras, a una parte de la sociedad que cree que Alberto Nisman fue asesinado y que señala desde hace más de 7 años como autora del supuesto crimen a la propia vicepresidenta. Tampoco a los empresarios poderosos que hoy mandan a propagar la versión de que lo que pasó el jueves fue una farsa.

Sabag Montiel tenía balas para un 9 milímetros corto y consiguió una pistola vieja Bersa calibre 32. La pistola semiautomática no tenía balas en la recamara y, según piensan los especialistas, puede haber más de una hipótesis técnica para explicarlo. Tal vez el atacante no se ocupó de cargarla dos cuadras antes de llegar al lugar. Tal vez, las balas hayan sido viejas porque el fulminante envejece con el tiempo. 

El atacante no era un lobo solitario como el que en 1981 atacó a Ronald Reagan en Washington y le perforó el pulmón. Sabag Montiel es parte de un grupo de neonazis y su discurso coincide con el de los sectores más duros de la oposición. 

La pistola tenía un cargador viejo y su resorte puede tener menos flexibilidad. Un arma que estuvo mucho tiempo con el cargador comprimido tiene un resorte envejecido y no hace la debida presión sobre la bala. En ese tipo de situaciones, la corredera pasa por arriba de la bala en lugar de arrastrarla hasta el caño y no termina de montarla para que se encuentre lista para disparar. Es el resorte del cargador el que engaña al tirador que cree que ya cargó el arma y no advierte que el proyectil no entró. Cualquier tirador profesional o miembro de las fuerzas de seguridad sabe que un cargador viejo debe descartarse y usar uno nuevo. Es posible que el falso opinólogo callejero Sabag Montiel no lo supiera.

El atacante no era un lobo solitario como el que en 1981 atacó a Ronald Reagan en Washington, a 70 días de haber asumido el poder, y le perforó el pulmón. Después de ver Taxi Driver al menos 15 veces y obsesionarse con Jodie Foster, John Hinckley Junior efectuó seis disparos sobre el entonces presidente y terminó en un hospital psiquiátrico hasta 2016. Sabag Montiel es parte de un grupo de neonazis y su discurso coincide con el de los sectores más duros de la oposición. Habrá que ver si tiene vinculaciones con algún actor del poder o es simplemente un militante que decidió actuar en consonancia con los discursos de odio y hacer lo que muchos otros recomiendan como salida para la Argentina.

Que Baby Etchecopar haya editorializado con un "Todos somos Cristina" y Mauricio Macri haya salido rápido a despegar del ataque puede ser una buena señal o la reacción lógica de sectores que juegan con fuego las 24 horas, pero no quieren enfrentarse en los hechos las eventuales consecuencias de su prédica. Enojada con un Macri que repite en privado que su ex ministra no está preparada para gobernar, Patricia Bullrich tiene otra lógica y pretende ir a fondo con su campaña. 

Si algo no puede discutirle nadie a la vicepresidenta es su liderazgo. El 90% de la dirigencia política, que se dice partidaria del promocionado consenso sin practicarlo, tendrá que definir si sigue a Bullrich y a Milei, se diferencia como lo hacen algunos desde el radicalismo o permanece licuada en la intrascendencia. Para el acuerdo del que tanto se habla, hacen falta nuevos líderes que no le tengan miedo a las patotas de las redes sociales y asuman el riesgo de conducir en serio, tarea ciclópea. Si lo logran y -como Larreta- pretenden gobernar como si lo que representa Cristina fuera apenas un fenómeno marginal, puede ser que vuelvan a ganar una elección para equivocarse otra vez en el poder.

 

lunes, 5 de septiembre de 2022

Chile: una opinión desde el troskismo.

Me parece interesante este análisis y por eso, como administrador del blog, lo pongo a consideración de lectores y foristas. Sin embargo, no puedo decir que en lo personal tenga una opinión o suscriba este o cualquier otro análisis sobre el rotundo rechazo de la mayoría de los chilenos a la propuesta de nueva constitución. Primero porque no tengo datos suficientes para emitir juicios ni soy una conocedor de la realidad chilena. Segundo porque es un asunto de los chilenos.


Por: Jorge Martín.

Los compañeros de Corriente Marxista Internacional - Chile / Octubre están preparando un análisis del resultado del plebiscito de salida chileno, dónde el rechazo ganó por amplio márgen (61% contra 38%) y en todas las regiones. 

Pero desde el punto de vista de los números el centro de la cuestión es claro. La inscripción automática y el voto obligatorio llevaron a un aumento de la participación entre un sector que es normalmente apático y apolítico, predominantemente en zonas obreras y pobres donde la abstención es siempre mucho mayor. 

Y este sector votó aplastanemtemente por el rechazo. Si en lugar de mirar los porcentajes, observamos la cantidad de votos, esto se ve claramente. En Maipú, una comuna de Santiago donde Boric sacó 167.000 votos en la segunda vuelta de las presidenciales, derrotando ampliamente a Kast que sacó 83.000 (66% contra 33%), ahora el aprueblo sacó 178.000 votos (un ligero aumento), pero el rechazo sacó algo menos, 170.000 (51% contra 48%). El aumento de 87.000 entre los votos de Kast y el rechazo sale de los nuevos votantes, que fueron 100.000. 

La propuesta de la nueva constitución logró movilizar el voto amplio de los que votaron por Boric (más o menos convencidos, muchos por parar el paso al demagogo derechista Kast), pero no de los sectores abstencionistas.

Lo que hay que analizar es por qué sucedió esto. Algunos sesudos analistas nos diran que el puebo es "ignorante" y fue "manipulado". Esta explicación en realidad no explica nada, más que la propia falta de confianza de la progresía en la clase trabajadora y los oprimidos y su capacidad para tomar las riendas de la sociedad. En realidad es un argumento en general contra la democacia, porque si las masas pueden ser manipuladas tan facilmente, entonces ¿para que dejarlas votar?

Es obvio que hubo una campaña del medio por parte de la derecha y de los grandes medios capitalistas, y que la misma tuvo un impacto. La pregunta es ¿por qué la campaña del apruebo - que contaba con la presidencia de la República - no tuvo el mismo impacto? 

Para mi la respuesta es que la nueva constitución, llena de frases altisonantes ("Chile es un Estado social y democrático de derecho. Es plurinacional, intercultural, regional y ecológico. Se constituye como una república solidaria. Su democracia es inclusiva y paritaria") no logró convencer a esos sectores de que pudiera resolver sus problemas más inmediatos y acuciantes de pan, trabajo, vivienda, salud, educación, retiro. 

Y esos problemas, que son justamente los que provocaron el estallido de 2019, no se pueden resolver de manera decisiva dentro de los límites del sistema capitalista en crisis, límites en los que se mantiene el borrador de la nueva Constitución. 

A esto se añade la experiencia práctica de la gestión del gobierno de Boric, obsesionado por aparecer ante los poderosos como el garante de la "gobernabilidad", la "estabilidad" e incluso la "ley y el órden". Como suele suceder este tipo de apelaciones por parte de un gobierno aupado por las masas populares, nunca convencen a la clase dominante, y sobretodo, son incapaces de ampliar el apoyo al mismo entre los sectores obreros y pobres. 

Claro, el gobierno de Boric y los partidos del apruebo ya sacaron la conclusión contraria, hay que moderar el discurso, hay que girar más a la derecha, todo en nombre de "respetar el mandato democrático" y "escuchar a las mayorías", las mayorías que su propuesta timorata no logró convencer. Cavan su propia tumba.

domingo, 4 de septiembre de 2022

Pastiche I

 Sonidos de una ruta A97

EL BORRACHO: Mi jefe quiere hablar conmigo. Me dijo que quiere hablar conmigo antes de que haya comenzado a beber. 

EL OTRO PASAJERO: ¿Y tú qué le respondiste?

EL BORRACHO: Que no hablaríamos nunca.


 

Octosílabos cubanos 

(Con algunas licencias)


José María Heredia

 Joaquin Lorenzo Luaces

 José Fornaris y Luque

 Tristán de Jesús Medina 

José Julián Martí Pérez 

Dulce María Borrero 

Luisa Pérez de Zambrana

 Agustín Acosta Bello 

Rubén Martínez Villena 

Mariano Brull Caballero 

Dulce María Loinaz

Nicolás Guillén Batista 

Justo Pastor Vega Enríquez 

Angel Gastelu Gorriti 

Virgilio Piñera Llera 

Carilda Oliver Labra 

Fina García-Marruz 

Adolfo Alfonso Fernández 

Lorenzo García Vega 

Pablo Armando Fernández

José Álvarez Baragaño

 Roberto Manzano Díaz

 Silvio Rodríguez Domínguez

 Reina María Rodríguez 

Alexis Díaz Pimienta

Jorge Braulio de Alamar




Sonidos mientras pasa la comparsa:

EL POLICÍA CORPULENTO: Le cambia la cara a la gente. Hacía rato no veía tanta alegría. 

(Repica el tambor)

LA MUJER NEGRA CON EL NIÑO EN BRAZOS: ¡Me dicen Cuba, Cuba  me llamo yo!

(Las bailarinas corpulentas rompen la formación de la comparsa y arrollan hasta los policías que esperan para custodiarlas por la avenida 51. Casi todos huyen. Alcanzan a acorrarlar al policía corpulento que sonríe azorado mientras Las Voluminosas le dan cintura)

LA INSPECTORA DE TRANSPORTE: Finalmente se acaban estas vacaciones de verano.

EL ANCIANO CON UN POMO PLÁSTICO DE CERVEZA: El peor verano desde que triunfó la Revolución.

LA INSPECTORA DE TRANSPORTE: De todo hemos tenido, mi viejo. De todos menos un ciclón. Pero ya estamos en septiembre.

EL ANCIANO CON UN POMO PLÁSTICO DE CERVEZA: Dios aprieta pero no ahoga. 

UNA VOZ SIN DISTINTIVOS: ¡Pero cómo jode!

(La Comparsa de las bailarinas Voluminosas llega al lugar donde harán su espectáculo final. Hay un corte de electricidad) 

EL BORRACHO GRITA: ¡A goozaar, cojones, que ya la luz vendrá!

LA MUJER BLANCA CON LA NIÑA EN BRAZOS: 

¡Cuba me llamo yo!




miércoles, 31 de agosto de 2022

Mijaíl Gorbachov.

Por: Rafael Poch.

(Tomado de Revista Contexto)


 Fallecido en la noche del 30 de agosto a los 91 años de edad, Mijaíl Gorbachov fue un político extraordinario; honesto, valeroso y humanista. Es el único político que he conocido y tratado personalmente y cuya foto tengo enmarcada en mi biblioteca. Si hubiera podido tratar a Mandela, Gandhi, Ho Chi Minh o al Che, y posar junto a ellos, los tendría también, pero no fue el caso. Era un tipo simpático. Con sentido del humor y exento de toda arrogancia. Con las mejores cualidades del hijo de muzhik de Stávropol que era, Gorbachov tendía a ver en los demás el aspecto positivo. Creía en la capacidad de las personas y sociedades en avanzar hacia algo mejor. Sin ese fondo de ingenuidad y optimismo sobre las personas y el mundo, nunca habría podido proponerse metas como acabar con la Guerra Fría o democratizar el sistema soviético.

La ingenuidad y el optimismo, además de la valentía, son imprescindibles en un político que quiera cambiar las cosas. Esos rasgos convierten a Gorbachov en una figura universal. Armados únicamente del pragmatismo y del cálculo aritmético, los realistas nunca cambiarán el mundo. Si además son mediocres administradores de “lo que hay” y están sometidos a intereses financieros, empresariales y oligárquicos, como suele ser el caso, el asunto no tiene vuelta de hoja...

Pero Gorbachov era, al mismo tiempo, un animal político. Lo más curioso de su ingenuidad era que convivía con la piel de lobo, con las habilidades necesarias para moverse y ascender en el mundo de la nomenclatura soviética, un universo lleno de intrigas por el que subió desde lo más bajo hasta lo más alto. Aún más curioso fue que, en ese ascenso, Gorbachov fuera potenciado por sus mentores –fundamentalmente por Yuri Andrópov– precisamente por el fondo de honestidad que se veía en él y que lo hacía preferible a otros, como Gregori Románov o Viktor Grishin, en la URSS de los años setenta y ochenta. Ese hecho sugiere que un sistema que históricamente era a la vez heredero de Stalin y de la desestalinización, un sistema que creíamos tan podrido, quizá no lo fuera tanto puesto que algunos de sus máximos responsables aún eran capaces de distinguir, valorar y potenciar las cualidades positivas de Gorbachov y preferirlas a los rasgos de sus adversarios.

En el grupo dirigente soviético que le acompañó, había otros personajes a los que traté personalmente y siempre consideré como honestos; el primer ministro Vladímir Rizhkov, por ejemplo, o el miembro del politburó Yegor Ligachov, que acabó siendo un adversario de Gorbachov y al que la leyenda occidental convirtió en una especie de demonio con rabo y cuernos, o el mariscal Sergei Ajromeyev… Pero Gorbachov destacaba claramente entre todos ellos.

Anomalía nacional

Desde el punto de vista de la secular tradición del poder moscovita, Gorbachov es una anomalía. Esa tradición, tanto con el llamado comunismo como en la época zarista, se fundamenta en la autocracia. La tendencia natural del gobernante autócrata es acumular y centralizar más y más poder en su persona. Gorbachov rompió con esa lógica. Delegó poder de autócrata en cámaras representativas. Eso no tiene precedentes en la secular historia rusa y fue interpretado como debilidad por la arcaica y tradicional mentalidad de la sociedad. Gorbachov iba claramente por delante de ella. Creía en la democratización –y en un socialismo más humano– y se suicidó políticamente en aras de esa creencia, porque en Rusia fue un general sin ejército para aquella causa. Recuerdo sus declaraciones, muy claras, ante una veintena de periodistas rusos y extranjeros reunidos en el Kremlin el día que le disolvieron la URSS, en la que mencionó la soledad de Jesucristo en la cruz. Lo hizo sin la más mínima pretensión. Los periodistas rusos allí presentes no entendieron aquella analogía. Los americanos (Bill Keller –luego director de The New York Times– y David Remnick de The Washington Post) sonrieron cínicamente. Yo me quedé boquiabierto. Y él era consciente de aquella incomprensión, pero le daba igual: estaba en paz consigo mismo. Por eso no es una figura trágica, como afirman equivocadamente tantos observadores.

Gorbachov fue un socialdemócrata, pero un socialdemócrata en las condiciones de la URSS. En un universo sin poder financiero, sin propiedad privada y donde lo político dominaba a lo económico, ser socialdemócrata no tenía nada que ver con el SPD o el PSOE. Era democratizar el socialismo. Palabras mayores sin la menor relación con la acción de los Mitterrand, Soares, González y demás personajes. 

Gorbachov prefirió seguir a caudillos como Boris Yeltsin, o luego Vladímir Putin, mucho más tradicionales y acordes con su mentalidad. Gorbachov no tuvo nada que ver con la creación del actual sistema político ruso, un conglomerado de estatismo moscovita y capitalismo parasitario de magnates. Al revés, con Gorbachov como Zar, el adversario, Boris Yeltsin, ganó unas elecciones. Pero Yeltsin ya no consintió lo mismo: cuando su poder fue puesto en cuestión sacó los tanques y disparó contra su parlamento, fiel a la tradición autocrática y ante el aplauso de Occidente. El sistema político de la Rusia de hoy es hijo de Yeltsin, y de Occidente, tanto o más que de la tradición soviética. El futuro, si es que vamos hacia un mundo mejor, queda para el ejemplo y los precedentes que Gorbachov sentó.

Demasiado optimista hacia Occidente

En política internacional, Gorbachov emprendió algo también glorioso. Se centró en la cancelación del conflicto Este-Oeste con la idea de abordar los retos del siglo que amenazan a toda la humanidad: el apocalipsis nuclear, el calentamiento global, la desigualdad Norte/Sur, las pandemias, añadiríamos ahora… En definitiva, la necesidad en el siglo actual de un mundo integrado. Para ello hablaba de “desarrollar el enorme potencial del socialismo” y de la necesidad de propiciar una nueva civilización, un concepto que tomó de Einstein y fue siempre su referencia finalista. 

Todo eso, que dicho por un predicador de provincias habría sido banal e irrelevante, era, por errático que fuera, sensacional en boca del líder de una de las dos superpotencias mundiales. Pero en ese camino glorioso se olvidó del imperialismo, es decir del dominio mundial de las naciones más fuertes sobre las menos, del desarrollo desigual y de la competición por los recursos. Aún nos falta perspectiva histórica para juzgarlo, pero es evidente que ese olvido fue nefasto y garrafal.

Con la URSS aún no disuelta, Occidente recibió luz verde para amarrar un poco más su control sobre el petróleo, con la primera guerra de Irak. Luego todos los espacios de los que la URSS se retiró fueron ocupados por la OTAN contra Rusia, operación que continúa aún hoy con dramáticas consecuencias bélicas.  En Occidente no creían en ninguna “nueva civilización”. Los interlocutores de Gorbachov eran políticos vulgares y reaccionarios como Ronald Reagan o Margaret Thatcher, y socialdemócratas que abrazaron el neoliberalismo de aquellos, como Mitterrand o González. Y en el sistema en el que estaban insertos esos líderes no había la menor intención de reforma. Gorbachov demostró que lo irreformable no era el comunismo, sino el capitalismo.

En la operación de la reunificación alemana, cometió un error monumental sobre el que discutimos acaloradamente en varias ocasiones: podría haber condicionado la reunificación a la firma de un documento que excluyera la pertenencia de Alemania a la OTAN así como su ampliación al Este, aspecto que quedó en poco más que declaraciones verbales de buenas intenciones. Gorbachov no lo hizo pese a que la opinión pública alemana estaba claramente de acuerdo con ello. El oportunismo occidental, y en especial de Estados Unidos, que sin la OTAN perdía su control sobre Europa; el caos ruso de los años noventa, con tres golpes de Estado, y la ansiedad de los antiguos vasallos de Moscú por ser vasallos de Washington, pusieron el resto. Por todo ello, la retirada imperial de Rusia no contribuyó a la necesaria integración mundial, sino al avance y crecimiento del otro gangster global de la Guerra Fría que desde entonces va de una guerra a otra. Fue una gran ocasión perdida. Esperemos que no sea irremediable para la humanidad y el planeta.

Un cuarto de siglo después del fin de la Guerra Fría, los muros Norte/Sur, viejos y nuevos, convierten en minucia aquel “telón de acero” del comunismo. La falta de libertad que había en los países de Europa del Este, en el marco de aquella mezcla de socialismo y dictadura, palidece al lado de la pobreza, y las relaciones de desigualdad, explotación y vasallaje que imperan en la mayor parte del mundo, incluidos algunos de los países antes dominados por la URSS y que hoy padecen la habitual mezcla de democracia de baja intensidad y capitalismo. 

Desde ese punto de vista, el de Gorbachov es un balance muy, muy ambiguo. Pero pese a ese balance creo firmemente que puede considerarse a Mijaíl Gorbachov como una de las grandes personalidades del Siglo XX. Un ruso universal que podemos colocar en la galería de los grandes hombres universales, al lado de los Mandela, Gandhi, Ho Chi Minh o Che Guevara. 





Tomás Borge: Entre los asesinos de la URSS ¿está Mijaíl Gorbachov?

Fidel: No, no podría calificar a Gorbachov de esa forma, porque tengo otro concepto de Gorbachov y no el concepto de un asesino que premeditó la destrucción de la URSS.

No puedo decir que Gorbachov haya realizado un papel consciente en la destrucción de la Unión Soviética, porque no tengo duda de que Gorbachov tenía la intención de luchar por un perfeccionamiento del socialismo, no tengo ninguna duda de eso; hablé con él, lo conocí, conversé con él varias veces, y llegué a conocer un poco al hombre. Con nosotros fue muy amistoso, con nosotros fue amigo realmente; durante mucho tiempo y mientras ejerció un real poder en la Unión Soviética, hizo todo lo posible por respetar los intereses de Cuba e hizo todo lo posible por preservar las buenas relaciones con nuestro país.

Tomado de: "Un grano de maíz", entrevista de Tomás Borge a Fidel Castro Ruz. 

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lunes, 29 de agosto de 2022

SOBRE LA APLICACIÓN DE LAS PRINCIPALES DE LAS 75 MEDIDAS ANUNCIADAS EN LA ASAMBLEA NACIONAL A FINES DEL MES DE JULIO DE 2022.

 Por: Humberto Pérez. 

Sobre el tema del título han tenido lugar dos sesiones de información en la Mesa Redonda protagonizadas por el compañero Alejandro Gil y por la Presidenta del BCC y una sesión de información por parte de la Ministra del MINCIN y de una Vice Ministra del MINCEX.



Estas informaciones han sido valoradas y comentadas, entre otros, por los compañeros Joaquín Benavides, Fidel Vascos, Omar Everleny, dos veces por el compañero Julio Carranza y, más recientemente, por el compañero Juan Triana con un comentario que titula Gota a Gota y por el compañero Antonio F. Romero con un analítico y certero artículo que titula Los cambios económicos en Cuba. En este último se señalan, como un preludio de sus valoraciones críticas más generales, algunas inconsecuencias e incongruencias que presenta el propio diseño de lo propuesto.

Comienzo por decir que comparto, con algunas diferencias totalmente secundarias, al 100% lo expresado por estos compañeros en sus artículos.

Es muy necesario que los organismos decisores atiendan y tengan muy en cuenta lo expresado por estos autores.

Por mi parte solo recordare, como preámbulo de este comentario que ahora les hago llegar, lo que exprese por anticipado en mis dos cartas dirigidas al compañero Alejandro Gil y a la máxima dirección del país circuladas la primera a fines de julio, a raíz de lo anunciado en la Asamblea Nacional, y la segunda a comienzos de agosto motivado por la primera comparecencia conjunta del Ministro de Economía y de la Presidenta del BCC. Ambas, acompañadas por varios anexos y textos complementarios, fueron divulgadas en el blog “Cuba y la Economía” del compañero Humberto Herrera Carles, por “Otra Cita” y otras páginas de la web.

En la primera de mis cartas comentaba que: “Muchas de las medidas anunciadas son de compleja y no confiable implementación y ejecución, con resultados a esperar muy demorados, inciertos y de efectos parciales y cuantitativamente insignificantes.”

Y concluía dicha carta con un párrafo que resumidamente decía lo siguiente: “Te auguro que pasado un tiempo “el cuartico se mantendrá igualito en lo fundamental”, que se habrá hecho un gran esfuerzo burocrático para la implementación de algo que se juzgará como “más de lo mismo” con la consiguiente pérdida sucesiva de cuotas de la confianza política por parte del gobierno.

En la segunda de mis cartas enviada en los primeros días de agosto manifestaba: “Ya empezaron los esfuerzos burocráticos por una de las principales de las 75 medidas”. Como entonces apunte: “La intención es plausible pero el camino es evidentemente tortuoso, impreciso, impredecible y, en mi opinión, resultara impracticable en varios de sus propósitos con un efecto inflacionario asimétrico inmediato que no estoy seguro se haya valorado bien. Además, constituirá una demora más en lo que hay que hacer de manera drástica y realista para lograr lo más importante y urgente que es el aumento de la oferta de bienes y servicios a la población que se haga notable para el pueblo consumidor”.

Creo que ya desde su inicio han aflorado ya múltiples manifestaciones de hechos fortuitos, impredecibles unos y predecibles otros, pero no inteligentemente previstos, que evidencian lo tortuoso e impreciso del camino escogido, por no ser lo suficientemente realistas, según nos llega por las entrevistas que se le han hecho a la población que empieza a concurrir a las cadecas recién abiertas con el propósito de comprar divisas.

Hasta ahora se ha eludido, sin ninguna explicación convincente y satisfactoria, el camino expedito que se debía haber tomado hace tiempo pero que no se ha tomado por diversas razones multicausales entre las que se entremezclan prejuicios y temores infundados por falta de conocimiento y dominio de la teoría económica y de las leyes objetivas del devenir económico y del mercado en particular, aplicaciones dogmáticas de lecturas parciales o mal interpretadas de los marxistas fundadores, conservadurismo por intereses creados y standares de vida y de gerencia que se desea conservar por las comodidades que genera el establishment, interpretación indebida e insuficiente del momento y contexto histórico en que existimos como país y como patria y en medio del cual se desarrolla actualmente nuestro proceso socialista, falta de audacia y dinamismo en la voluntad política necesaria para cambiar todo lo que tiene que ser cambiado y una larga lista de etcéteras más.

Hago una deferencia y diferencia con los máximos dirigentes del Gobierno a los que no se les puede pedir más esfuerzo, dedicación, trabajo y política acertada de principios en defensa de la independencia, dignidad y soberanía nacionales y por mantener el rumbo socialista del proceso, sin lo cual nuestro país y nuestro futuro resultarían inaceptables para todos los cubanos patriotas.

Pero dentro de todos los obstáculos y factores retardatarios existentes está la tendencia exagerada hasta el extremo de los criterios centralistas y estatalistas en la dirección del país. Y esto si lo considero responsabilidad de los máximos niveles.

La propuesta de medida en la que vengo insistiendo desde hace años, acompañada y apoyada  por el criterio favorable de otros varios compañeros de alta autoridad y capacidad teórica y académica y altas y positivas experiencias de dirección económica y política, y que es la de legalizar el comercio minorista de los entes económicos privados, bajo las debidas cautelas y regulaciones de enmarcamiento y control, indudablemente es radicalmente descentralizadora pues significa renunciar a que todas las divisas que entren al país sean captadas por las arcas del estado y administrado al detalle su gasto e inversión.

Con el mercado cambiario actualmente en proceso tortuoso de aplicación se pretende que todas o casi todas las divisas que entren o estén destinadas a entrar al país lleguen, desde sus tenedores de origen (turistas, visitantes o inversores extranjeros y remesantes) o  receptores en Cuba (cubanos residentes en el país en su carácter de remesarios, captadores de propinas y otros), a las arcas del Estado y que solo o casi exclusivamente desde estas arcas se determine su uso.

Nuestra propuesta significa permitir que una parte de esas divisas no sea captada por el Estado como ente intermediario entre fuentes y destinos de las mismas, sino que el Estado actúe promoviendo y facilitando que se manejen desde sus propias fuentes, que los poseedores de las mismas puedan decidir su destino y por parte del Estado crear las condiciones para que este destino sea fundamentalmente en interés del país, de su economía y de la población.

Hoy el cubano que recibe y posee divisas (directa o indirectamente) las usa para consumir en el mercado MLC, para cambiarlas por CUP en el mercado informal o legalmente  en los bancos y cadecas habilitados para ello, viajar al extranjero, irse del país, o adquirir productos en el extranjero para entrarlos como importación no comercial (parte de las cuales van a parar “por la izquierda” al mercado informal de bienes y servicios que recibe la población consumidora  como simplemente consumidora o para emplearlos como insumos en sus  tpcp o mipymes).

¿No le resultaría más conveniente y redituable a estos cubanos poseedores de divisas, (legalizados como comerciantes) el emplearlos en comprar en un comercio mayorista dado situado en un país extranjero o en una zona especial dentro del país, para venderlos a la población en general?  Considero que también estarían incluidos entre sus consumidores todos los productores privados del país incluidos los campesinos.

¿No estarían llevados los poseedores a invertir de esta manera la mayor parte de las divisas que posean?

Si se ha entendido adecuadamente las características de este capital comercial a ser autorizado, que yo expliqué con abundantes razonamientos y datos en uno de los artículos anexos que aparecen en mi segunda carta al compañero Alejandro, si se ha entendido que estas divisas que se autorizaría invertir fuera no se quedan fuera ni se fugan del país sino que retornan sistemáticamente al país en la forma material de mercancías a venderle a la población, y que mayor seria la parte empleada por estos comerciantes en convertir divisas en mercancías a vender mientras menor sea la parte que deban emplear en pasajes al extranjero, hospedaje, alimentación, transportación, embalajes, etc. si los mercados mayoristas a los cuales acudir no estuvieran situados en países extranjeros sino dentro de nuestro país, el que sería adicionalmente beneficiado por arrendamientos y concesiones a los suministradores extranjeros que acepten establecerse dentro de frontera mediante mecanismos comerciales  de consignación o deposito, ¿Qué es lo que no hace aconsejable esta medida?.

Esto provocaría de manera mucho más rápida, y evitando los caminos tortuosos, imprecisos y poco realistas emprendidos, que la oferta de bienes y servicios  que reclama nuestra inflada demanda se vea más rápidamente satisfecha, que el pueblo encuentre en este mercado parte de la respuesta que está esperando, que los precios de todos los mercados tiendan a disminuir por la competencia que se generaría, y que se vea favorecida la producción del sector privado y cooperativo por los equipos e insumos que este mercado pudiera aportarle.

Exhorto una vez más a los organismos decisores a revisar el paquete de medidas anunciado en la última Asamblea Nacional, a rectificarlo en lo que corresponda, a incluir esta medida propuesta por nosotros inexplicablemente demorada y rehuida.

Y que no se olviden de la descentralización real de la empresa estatal atiborrada de planes de medidas a cumplir que no logran el objetivo y que se revisen los conceptos sobre el monopolio del comercio exterior que no parece bien entendido ni aplicado.


sábado, 27 de agosto de 2022

Trump contra Cuba. Resumen de la infamia.

 

La política de hostilidad del gobierno de Donald Trump contra Cuba registró medidas y acciones sin precedentes, las cuales sobresalieron por su sistematicidad. Todas las esferas de nuestra sociedad y la vida cotidiana de los ciudadanos sufrieron el impacto de este diseño, acentuado en el contexto de la pandemia.

Se contabilizaron más de 240 medidas. En su mayoría, constituyeron acciones de recrudecimiento del bloqueo con el objetivo de asfixiar económicamente al país, subvertir el orden interno, crear una situación de ingobernabilidad y derrocar a la Revolución.

El énfasis en obstaculizar las principales fuentes de ingresos y entorpecer nuestras relaciones comerciales tuvo un alcance notorio. 


Las principales afectaciones que generó la política hacia Cuba durante el gobierno de Trump presentaron el siguiente comportamiento:


Título III de la Ley Helms-Burton

La decisión de permitir demandas en los tribunales estadounidenses al amparo del Título III de la Ley Helms-Burton fue una acción sin precedentes, tras 23 años de sucesivas suspensiones de esta posibilidad. Ello ha tenido un impacto indiscutible en las perspectivas de atracción de inversión extranjera, pues constituye un desincentivo que se suma a las trabas ya existentes debido al marco regulatorio del bloqueo. Hasta el momento suman 28 los procesos legales iniciados en cortes de EE.UU. en virtud de la Ley. 

Viajes

El sector de los viajes constituyó un blanco de ataque recurrente durante el gobierno de Trump.

Las alertas de viajes hacia ciudadanos bajo el pretexto de los supuestos incidentes de salud, fueron sucedidas por la prohibición de viajes de cruceros, la suspensión de la sub categoría de viajes educacionales “pueblo a pueblo” y la modificación de dos de las licencias que permitían las visitas de ciudadanos estadounidenses a Cuba.

La creación de la Lista de Alojamientos Prohibidos en Cuba, que incluyó 422 hoteles y casas de renta, constituyó un desestímulo adicional a los viajes. 

Se cancelaron los vuelos regulares y chárter a todo el país, excepto a La Habana, cuyas frecuencias también fueron limitadas. Los efectos de este anuncio alcanzaron tanto a ciudadanos estadounidenses como a las familias cubanas.

Remesas

La decisión de limitar el monto de las remesas a 1000 USD por trimestre, la suspensión de las remesas no familiares y la prohibición de envíos desde terceros países a través de Western Union, impusieron mayores dificultades a los ingresos de muchos cubanos.  

La imposibilidad de tramitar remesas mediante las empresas Fincimex y AIS eliminó los principales canales formales para efectuar los envíos.


Cooperación médica

En el marco de la campaña de descrédito a la cooperación médica internacional de Cuba y un escenario regional favorable a la derecha, EE.UU. impulsó el fin de los convenios con varios países del área e incrementó las presiones hacia organizaciones multilaterales y terceros países. Además del innegable costo humano de estas acciones, el impacto económico para Cuba ha sido considerable.  

Comercio y negocios

Los cambios regulatorios emitidos por los Departamentos del Comercio y el Tesoro desmontaron disposiciones ya existentes y crearon nuevos instrumentos coercitivos. Se reimpuso a Cuba la medida que impide la importación de productos de cualquier país que contengan más de un 10% de componentes estadounidenses. En una economía globalizada, ello constituye un obstáculo real para adquirir insumos necesarios, independientemente del mercado de origen.

Con el interés de coartar uno de los principales rubros exportables, se prohibió la importación en EE.UU. de ron y tabaco de origen cubano, anuncio que se combinó con una retórica dirigida a desacreditar esos productos.      

La creación de la Lista de Entidades Cubanas Restringidas por el Departamento de Estado, con las cuales personas sujetas a la jurisdicción estadounidense tienen prohibido realizar transacciones financieras directas, persiguió obstaculizar el comercio exterior y la exportación de bienes y servicios. Suman 231 las empresas incluidas en el listado. 

Destacó la decisión de no renovar la licencia de operaciones en Cuba de la compañía hotelera Marriot International, con el fin de sembrar un clima de incertidumbre en la comunidad de negocios.

Las afectaciones para la actividad del sistema empresarial y las operaciones comerciales del país fueron considerables, en tanto contrapartes extranjeras en ocasiones interpretaron que no podían relacionarse con Cuba o seguir operando con entidades sujetas a medidas coercitivas.

Sector bancario-financiero

Durante el gobierno de Trump tuvo lugar una minuciosa persecución a las operaciones bancario-financieras de Cuba. De las 22 penalizaciones monetarias impuestas por la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) a compañías que violaron las leyes del bloqueo, 9 fueron contra entidades de este sector. Se apreció un notable incremento en los reportes de cierre de cuentas bancarias, denegación de transacciones y otros obstáculos que enfrentan representaciones diplomáticas y de negocios en el exterior, como resultado de las presiones de EE.UU. y debido al carácter extraterritorial del bloqueo.  

Combustible

En paralelo a la estrategia contra Venezuela y bajo el pretexto de la supuesta injerencia de Cuba en ese país, se adoptaron medidas contra buques, navieras, compañías aseguradoras y reaseguradoras vinculados al transporte de combustibles. Solo en 2019 fueron penalizadas 53 embarcaciones y 27 compañías. Las presiones contra los gobiernos de registro o bandera de las embarcaciones también fueron notables.

Medidas adicionales

El esquema de la política hacia Cuba combinó las severas medidas de bloqueo con acciones adicionales, que tributaron a sostener en el tiempo la sistematicidad de los anuncios y a crear un clima de agresividad permanente. A ese objetivo respondieron las restricciones de visa y otras disposiciones contra altos dirigentes cubanos.

Los informes del Departamento de Estado sobre Derechos Humanos, Libertad Religiosa, Trata de Personas y Terrorismo reforzaron la retórica contra Cuba y el descrédito en estos ámbitos.

La inclusión en listados arbitrarios y unilaterales persiguió el mismo objetivo de demonizar y satisfacer las demandas de los sectores anticubanos. La designación de Cuba como estado patrocinador del terrorismo representó el punto culminante en el empeño de impedir cualquier proceso de avance y eventual mejora de las relaciones bilaterales. 


Tomado de: Cuba y la Economía