De Humberto Pérez para Alejandro Gil. Sobre
las nuevas medidas y tus intervenciones en la Asamblea Nacional.
Estimado Alejandro:
Mi fraternal saludo y mi reconocimiento por
todos los esfuerzos que están haciendo por enfrentar con éxito y rebasar la compleja
y difícil situación que enfrenta el país.
No obstante, te apunto lo siguiente:
En los correos que te envíe los pasados 24 y
26 de abril te enfatizaba en la importancia que le daba y le doy a la
legalización del comercio minorista de los actuales "mulas" y
textualmente al final te decía: "quisiera, desde el punto de vista
académico o desde el aparato de los organismos decisores o desde ambos,
escuchar que argumentos económicos y socio políticos pueden estar presentes
para hacer inviable esta propuesta" (adjunto copia de aquellos correos).
Recibí, manifestando acuerdo con mi propuesta,
mensajes de varios valiosos compañeros entre los que se encuentran Fidel
Vascos, Joaquin Benavides, Julio Carranza y Juan Triana.
Ahora en tu intervención ante la Asamblea en
la parte en que haces mención a esa propuesta mía solo te escuche decir que
"no es conveniente en estos momentos".
¿Consideras que esta respuesta tuya es
suficiente para convencer a los que discrepamos de la decisión tomada y
seguimos creyendo que la legalización de importaciones con carácter comercial
con destino a un comercio minorista privado es una medida que se debió tomar?
¿Qué argumentos o razonamientos hay en esta
respuesta tuya?
Estimado Alejandro, ¿Has releído recientemente
lo que sobre las características del capital comercial se expresa por Marx en
el capítulo XX del tomo tercero de "el capital"? ¿Has releído por lo
menos lo que al respecto, con objetivos didácticos, aparece escrito y explicado
por mí en el capítulo XIV de mi libro “Economía política del capitalismo. Breve
exposición de la doctrina económica de Marx”, libro de texto, durante más de 10
años, para los estudiantes universitarios de economía?
Me cuesta trabajo aceptar que quien entienda
bien el carácter particular del capital comercial, visto este haciendo
abstracción del mismo como parte del ciclo del capital productivo total, ( cosa
que trato en los capítulos IX y X de mi libro citado más arriba, en fiel
exposición didáctica de lo que expone al respecto Carlos Marx en su obra “El
capital"), pueda estar en desacuerdo con la conveniencia de legalizar en
nuestra situación actual la función que hoy tratan de cumplir las llamadas
"mulas"·
¿Dominas la diferencia que hay entre capital
comercial invertido y capital comercial desembolsado en el transcurso de un
año? ¿Estas consciente que si una “mula” invierte solo 1000 usd? para importar
productos del exterior con destino al comercio minorista puede al cabo de un
año acumular un capital desembolsado total de 10 000 usd con solo hacer rotar
ese capital invertido 10 veces en el transcurso de ese año.? Según estudios
realizados los importadores "ilegales" hicieron rotar el dinero
invertido en más de 10 veces en el año estudiado.
Las divisas a invertir no serían aportadas ni
asignadas por el estado, ni se convertiría este mecanismo una vez establecido
(si es bien regulado y controlado) en una fuga posterior sistemática de divisas
que el país pudiera recaudar y acumular por otras vías realistas y ejecutables.
Simplemente con negarse a la aplicación de esta medida se está renunciando a
que haya una inversión de divisas por parte de los que reciben remesas a favor
de los intereses del país y a un elemento significativo para el enfrentamiento
rápido e importante a los problemas actuales del país que, de un vuelco a la
situación, perceptible ante toda la población.
Se trata de estimular a los que reciben
remesas a que las inviertan en favor del país, que pueda provocar un aumento
relativamente rápido de la oferta de bienes y servicios para la que existe una
demanda acumulada totalmente insatisfecha y evitar, como ocurre hoy, que la
inviertan toda en destinos y por vías que resultan factores inflacionarios y de
descontrol de nuestras finanzas internas.
Muchas de las propuestas que explicaste, todas
correctas y orientadas en rumbo positivo, y sobre todo las más importantes, son
de compleja y no confiable implementación y ejecución, con resultados a esperar
muy demorados, inciertos y de efectos demasiado parciales y cuantitativamente
insignificantes.
Cuantas veces en la última década a partir del
2011 no hemos escuchado de los organismos decisores frases semejantes a esta
que ahora das para no aplicar y posponer una y otra vez medidas que estaban
maduras para ser aplicadas en condiciones más favorables que las que existieron
después cuando finalmente fueron aplicadas, en medio de rectificaciones
apresuradas y chapuceras y en medio de circunstancias más desfavorables.
Recuérdese la reforma monetaria y la
aplicación de las nuevas tasas de cambio, el llamado ordenamiento monetario y
otras que, si bien solo fueron innecesariamente tardías, representaron una
pérdida de tiempo como es el caso de la aprobación de las MiPymes no estatales.
No repitamos por prejuicios, en gran medida dogmáticos
e infundados, desconocimiento y demasiada poca osadía los tropezones con
piedras muy parecidas a las que antes nos llevaron a tropezar con consecuencias
siempre desfavorables.
Solo te auguro, sin demasiado riesgo de fallar
en este vaticinio y deseando fallar, que veremos pasar el tiempo con "un
cuartico que se mantendrá igualito" en lo fundamental, que nos llevara a
valorar a estas 75 medidas actuales como un acumulado más de medidas
insuficientes que nos conducen a un gran esfuerzo burocrático, pero que lo hoy
aprobado, aunque puede renovar por el momento algunas esperanzas, no ha sido
más que "más de lo mismo", con la consiguiente pérdida sucesiva de
cuotas de la confianza política que aún mantiene el gobierno entre la
población.
Un fuerte abrazo y éxitos,
Humberto Pérez
P.D. como los correos de los pasados 24 y 26
de abril creo haberlos enviado también a Díaz Canel y a Marrero, si lo
consideras oportuno hazle llegar también de este correo que ahora te envío.
24 de abril de 2022(sintético comentario)
La mayor eficiencia y responsabilidad en la
solución de la situación que enfrentamos les corresponde a los agentes del
sector público para lo cual necesitan una anatomía y fisiología, es decir una
estructura y unos mecanismos de gestión con la mayor autonomía y libertad de
acción posibles lo que está aún muy lejos de lograrse y no se lograra
limitándose a las reiteradas medidas que se han proclamado y siguen
proclamándose como una letanía que comienza a ser cansona.
Hace falta más libertad de acción en su
gestión e interrelaciones con los demás actores autorizados (privados,
cooperativas, inversores extranjeros y cubanos que vivan en el extranjero) para
que pueda construirse el mercado que necesita nuestra economía en la
actualidad.
Mas libertad en su comercio exterior, en sus
exportaciones e importaciones de tal manera que contribuyan a crear el agro
moderno que es vital e indispensable, autorizar como importaciones comerciales
o cuasi-comerciales la mayor parte de las importaciones que hoy se califican de
no comerciales a lo que pudieran desviarse con beneficio para el país las
divisas que reciben muchos cubanos y que son una fuente para el mercado
informal de divisas que actúa dentro de nuestras fronteras.
Con similar propósito abrir mercados de suministradores extranjeros en Berroa y sitios similares con productos a
consignación o en depósito, como algunos hemos propuesto en reiteradas
ocasiones.
Ello permitiría que las actuales tiendas en
MLC disminuyan su papel suministrador de bienes productivos y de consumo de la
población y del sector productivo no estatal y que las divisas de manejo
centralizado para su reabastecimiento sean menores y sea más factible
conseguirlas.
Creo que, entre otras, estas son medidas que se
pudieran tomar de inmediato y que ejercerían un papel bienhechor para la fase
de estabilización y ayudarían a lograr el despeje de algunas de las
preocupaciones y algunos de los propósitos planteados.
Perdonen lo tropeloso de estos comentarios y
que, en parte por ello, pudieran no ser claros en su razón de ser según mis
criterios.
Un abrazo a todos,
Humberto Pérez
26/o4/2022 (segundo comentario)
Insisto en mi propuesta de legalizar como
comerciales o cuasi-comerciales las importaciones que desde varios países de
origen, directamente o a través de intermediarios, hoy hace una parte de la
población con acceso a divisas, que actualmente califican como no comerciales y
por tanto resulta ilegal el comercializarlas cuando sin embargo es lo que en la
práctica está ocurriendo.
Estos bienes así traídos al país son una parte
importante de la oferta (a pesar de ello muy insuficiente) de los bienes de
consumo menores y a veces no tan menores- caso de Splits, motores de agua,
refrigeradores, etc.- y bienes de producción también menores empleados por
ejemplo por cuentapropistas en sus reparaciones de plomería, electricidad,
carpintería y similares.
A la vez una gran parte, posiblemente la
mayoría, de las divisas recibidas por las personas naturales se destinan a ser
cambiadas en el mercado informal de divisas a una tasa de más de 100 pesos
cubanos por cada unidad de divisas pues en el mercado oficial (bancos y
cadecas) solo pueden ser cambiadas a una tasa entre 24 y 30 pesos cubanos por
unidad de divisas. estos pesos cubanos recibidos por esta vía por la población
van a engrosar su demanda solvente y a ser un factor inflacionario de gran
importancia. Si se abre la puerta de la legalidad a las importaciones hoy
calificadas de no comerciales, pero que en la práctica se destinan a ser
comercializadas como ya recordamos, una parte significativa de las divisas que
hoy van a parar al mercado informal interno y a ser un factor inflacionario, se
desviarían hacia esa importación y a convertirse en capital comercial con
varias rotaciones anuales, a transformarse de demanda solvente en oferta
concreta de bienes y servicios que satisfacen necesidades de consumo de la
población y de necesidades de insumos de producciones y reparaciones menores.
estas importaciones debidamente reguladas y con el cobro de los impuestos que
correspondan, pudieran desarrollarse hasta ser vía Importadora de bienes de una
gama mayor como tractores, camionetas, implementos agrícolas e industriales,
vinculada esta legalización a la autorización al sector productivo no estatal a
importar libremente y directamente medios de producción sin la obligada
intervención mediadora del MINCEX, por lo general burocrática, limitante y
“demorante” de los procesos económicos. las entidades estatales del comercio
exterior deben limitarse en lo fundamental a ser asesoras y facilitadoras de
las operaciones del comercio exterior del sector no estatal.
Si esta lógica funcionase disminuirían las
tasas de cambio en el mercado informal, aumentaría la oferta de bienes y servicios
sin necesidad de desembolsos adicionales de divisas por parte del estado pues
se trataría de un capital comercial aportado por el sector privado a rotar
varias veces en el año, disminuiría la necesidad de respuesta que hoy intentan
y no dan las tiendas en MLC pues los requerimientos de parte importante de la
demanda existente seria respondida de manera compartida por dichas tiendas y a
la vez con la oferta que haría este comercio privado autorizado.
A esto se sumaría el efecto que podría tener
adicionalmente lo que tantas veces Julio Carranza y yo hemos propuesto de abrir
zonas comerciales donde concurran suministradores extranjeros con mercancías
traídas por ellos a consignación o en depósito, en dichas zonas tipo Berroa o
similares con alquiler de espacios y almacenes a estos suministradores, y cobro
de impuestos a los compradores que concurran a dichas zonas a la salida de las
mismas.
Creo que el efecto antiinflacionario de estas
medidas, tanto por la vía de la oferta como por la de la demanda se haría
sentir positivamente y creo que con bastante rapidez.
Quisiera, bien desde el mundo académico o
desde el aparato de los organismos decisores o desde ambos, escuchar que
argumentos económicos y socio políticos pueden estar presentes para hacer inviable
esta propuesta, como paso para la estabilización más inmediata posible de la
situación y para su convergencia e integración con la reforma más integral que
se está acometiendo a más largo plazo, con el propósito de desarrollar nuestro
proyecto de carácter socialista.
Un fuerte abrazo,
Humberto Pérez
Publicado por Humberto Herrera Carlés en 16:37